Natural de la localidad francesa de Sauticer, Mª Feliciana Andrés Bances cumple su centenario en la residencia Arroyo de Valdearcos

 

La residencia de mayores Arroyo de Valdearcos ha celebrado el centenario de una de sus usuarias más queridas, María Feliciana Andrés Bances, conocida por todos como Marucha, en un día lleno de emoción y agradecimiento tanto por la homenajeada como por sus familiares, amigos e incluso trabajadores del centro. 

Mª Feliciana o Marucha nació el 22 de septiembre de 1923 en Sauticer (Francia), aunque sus padres eran de Fresno, por lo que vino al pueblo cuando tenía 11 años.  Isidora, su madre, se dedicó a las labores de casa y Gaspar, su padre, fue ganadero. Desde pequeña, se dedicó a las labores del hogar, y tal y como ella misma reconoce, coser fue siempre lo que más le gustó. 

En Fresno de la Vega conoció a Santiago, del que se enamoró y con el que se casaría un 12 de octubre. Según suele contar tanto a sus compañeros como a sus amigos, su marido se dedicaba al cultivo del huerto, del que vivían vendiendo en el mercado sus productivos de sus cultivos. Por eso, recorrían los mercados de la zona, como Valencia de Don Juan, Mansilla de las Mulas o La Bañeza. Marucha tiene una hija, Cecilia, que le ha dado dos nietas a las que aprecia muchísimo y siempre presume de lo guapas que son. 

Según reconocen tanto los familiares como los amigos o los trabajadores de la residencia, Marucha siempre ha sido una persona muy querida por sus vecinos del pueblo y, a día de hoy, sigue recibiendo visitas de muchos de ellos, a los que siempre intentaba ayudar.

No es de extrañar por tanto que con sus cien años recién cumplidos, se encuentre muy feliz en la residencia de Fresno, ya que le da la posibilidad de estar con sus vecinos de toda la vida y relacionarse con sus compañeros de la unidad de convivencia manteniendo sus raíces de un pueblo al que llegó hace casi 90 años.