Había una celebración importante, en los túneles donde vivía la humanidad desde que Naturaleza les había desterrado a vivir bajo tierra,

Hacía siglos que la humanidad, había salvado de milagro a una epidemia que se llevó a muchos por delante. La Covid-19 dejó en el año 2020 a todo el planeta paralizado. Los humanos de aquella época, se enfrentaron a restricciones, confinamientos, tuvieron que hacer frente a la soledad obligada a causa de la facilidad y rapidez con que se propagaba el virus. Murieron muchas personas por causa de la Covid-19. Hubo una importantísima reacción científica que logró vacunas en tiempos record, pero con todo y con eso, la sanidad de los países quedó muy tocada, se perdieron en el tumulto de la enfermedad y la muerte logros que llevaban ya instaurados mucho tiempo, se recortaron consultas, no se reemplazaba a los sanitarios que causaban bajas, en una palabra, la sanidad garantizada y gratis, daba muestras de laxitud. Los políticos, dedicados a ponerse pingando entre ellos, o a quedarse en la poltrona lo máximo posible, desatendieron a la mayor joya que puede tener un país, la sanidad pública.

El texto precedente, era leído en la megafonía que existía en los túneles, por donde circulaban los humanos bajo el suelo. Además en días de celebración, como hoy, en las escuelas se comentaba y se investigaba sobre todo lo concerniente al motivo de la celebración. Los alumnos debían examinar todos los canales de información que tenían para describir cómo vivieron sus ancestros aquellos años de pandemia y cómo no fueron capaces de hacerse conscientes de su fragilidad, tuvo que ser Naturaleza, la que siglos después, viendo que las personas no tenían remedio, les exiliase bajo Tierra, para que el planeta siguiera existiendo.

Neuronada: Con el relato anterior quiero remarcar la importancia que tiene el tener una sanidad pública estable y vigorosa. La nuestra, la sanidad pública española, ejemplo en el mundo, está dando muestras de debilidad, y no solo por la pandemia, que también, pero la pandemia ha puesto sobre la mesa la falta de recursos, sobre todo humanos. Nuestra sanidad pública se desangra y los políticos discutiendo sobre sus propios asuntos, dejando al pueblo cada vez más a la intemperie.

Querida Sanidad Pública, no te vayas, quédate y ayúdanos a superar esta ceguera que nos impide valorarte como te mereces.

Manuela Bodas Puente – Veguellina de Órbigo.

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