La restauración de la cartela o tarjetón, del banderín de la Cofradía riosecana conocida como ‘Longinos’, ha sido llevada a cabo por la Consejería de Cultura y Turismo, a través del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León. Esta intervención, que ha contado con la colaboración de la Cofradía de la Crucifixión y la Junta de Semana Santa de la localidad vallisoletana de Medina de Rioseco, se ha realizado durante cuatro meses y ha supuesto una inversión de 4.813 euros.

El director general de Patrimonio Cultural, Gumersindo Bueno, ha entregado hoy en Medina de Rioseco, el Banderín restaurado de la Cofradía de la Crucifixión del Señor ‘Longinos’. Esta pieza, datado en el siglo XIX, es un bordado de 49×35 cm. matizado con hilos de seda de colores y algunas aplicaciones de lentejuelas, pedrería y canutillos metálicos. La intervención llevada a cabo en el Centro de Conservación y restauración de Bienes Culturales de Castilla y León, CRBC, situado en la localidad de Simancas, ha tenido como objetivo la recuperación de los valores físicos y funcionales de la obra para garantizar su permanencia y durabilidad, así como salvaguardar el contenido documental, histórico y artístico de la misma.

La singularidad de esta pieza difiere de un bordado tradicional y radica en la técnica de elaboración, mediante una estampa litográfica utilizada a modo de plantilla para la ejecución del bordado, de la que quedan expuestas solo las partes de las carnaciones de los personajes. El realce de los mismos, se efectúa por un relleno interno formado por guedejas de algodón, para dar forma a las figuras, consiguiendo el relieve de la escena.
La restauración

El estado de conservación que presentaba la pieza era inestable, fruto del uso y del paso del tiempo, provocando alteraciones físicas y químicas, causantes de diversos deterioros como suciedad general, acumulaciones de polvo y partículas incrustadas entre las fibras, oxidación del galón metálico que enmarca el bordado, empalidecimiento cromático

generalizado, deformaciones, zonas aplastadas y debilitadas, así como desgastes puntuales causantes de fracturas en hilos provocando la desconexión en algunas zonas de la labor. Las puntadas del bordado sobre el papel del grabado han ocasionado el debilitamiento del mismo, afectando principalmente a los contornos de las carnaciones, donde existían fisuras, desgarros y desprendimientos, llegando incluso a producirse pérdidas materiales en algunas áreas del soporte celulósico.

Para el estudio, caracterización de materiales, restauración y sistema de montaje de la cartela o ‘tarjetón’ del banderín, ha sido necesaria la colaboración interdisciplinar de diversos técnicos: restauradores de tejidos, documento gráfico y pintura; fotógrafo, químicos y analistas de laboratorio y carpintero-ebanista.

Se han aplicado diversos tratamientos para recuperar la integridad física y estabilizar la conservación de los materiales estructurales, mediante la aplicación de técnicas adecuadas para la limpieza, hidratación, eliminación de arrugas y deformaciones, alineado de fibras, consolidación y protección de zonas debilitadas del bordado con puntos de restauración textil. Asimismo, se consolidaron fisuras y desprendimientos del soporte de papel,

utilizando adhesivo celulósico y la reintegración cromática sobre zonas exfoliadas con veladuras de pigmentos al barniz. Además, en el taller de ebanistería del Centro se ha consolidado el bastidor interior y se ha elaborado un soporte para la correcta conservación

de la pieza y montaje expositivo, consistente en un plano inclinado tapizado con terciopelo de algodón negro.
Programa de colaboración
La intervención llevada a cabo en esta pieza se enmarca dentro del protocolo de colaboración para la restauración de los bienes integrantes de la Semana Santa, suscrito entre la Consejería de Cultura y Turismo y la Junta de Semana Santa de Medina de Rioseco.

Dentro de este programa de colaboración, además de haberse restaurado siete pasos o imágenes procesionales correspondientes a siete cofradías, se han llevado a cabo labores de asesoramiento, supervisión técnica, formación y difusión en materia de conservación y restauración del patrimonio cultural que forma parte de los actos y celebración de la Semana Santa riosecana.

Estas actuaciones de colaboración se vienen desarrollando desde hace más de 20 años por parte de la Consejería, a través del CCRBC de Castilla y León y las diferentes juntas locales de Semana Santa y cofradías, en 17 localidades del territorio de castellano y leonés: Aranda de Duero, Astorga, Béjar, Bercianos de Aliste, Burgos, Cuellar, León, Medina de Rioseco, Medina del Campo, Palencia, Ponferrada, Salamanca, Segovia, Tordesillas, Valencia de don Juan, Valladolid y Zamora.

El Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León, en Simancas, fue creado en 1988 ante la necesidad de atender a la conservación y restauración de los bienes culturales de carácter mueble del Patrimonio Histórico de la Comunidad. Desempeña una importante labor multidisciplinar para abarcar la diversa tipología y variedad material de los bienes, contando con cuatro departamentos

especializados que intervienen en obras de pintura y escultura, materiales textiles, documento gráfico, así como materiales inorgánicos y arqueológicos. Dispone de

laboratorios de Química y Física aplicada, encargados de realizar trabajos de investigación, análisis y estudios previos a las intervenciones, que aportan una inestimable información científica para el conocimiento de los materiales y sus alteraciones, garantizando las líneas

de actuación y la correcta conservación de las obras. Asimismo, el estudio de fotografía y taller de ebanistería, complementan las actividades del Centro en función de las necesidades de los bienes.

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