• El objetivo de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural es actuar en 30.000 hectáreas de regadío en la presente legislatura.
  • En León se van a actuar en más de 13.000 hectáreas donde se invertirán unos 137 millones de euros.

19 de noviembre de 2019

Castilla y León |

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, ha participado hoy en la localidad leonesa de Zotes del Páramo en la segunda jornada ‘El Páramo leonés y los nuevos regadíos’. En este encuentro, Carnero ha explicado los beneficios que conlleva el nuevo ‘Plan de Impulso de Infraestructuras Agrarias de Interés General’ que se va a poner próximamente en marcha y que “nos permitirá poner a disposición del sector herramientas que le permitan ser cada vez más sostenible y competitivo”.

Para el consejero, “este Plan viene a reforzar la apuesta de la Junta por el sector agrario y agroalimentario que es estratégico para el desarrollo de Castilla y León”. También ha dado a conocer que los principales objetivos de este Plan son la creación de mayor riqueza en el sector y la mejora del desarrollo socioeconómico y medioambiental de las zonas rurales.

El agua, motor de desarrollo

De las aproximadamente 500.000 hectáreas de regadío que hay en la Comunidad, más del 25% se ubican en la provincia de León, siendo esta la principal provincia en lo que a superficie de regadío se refiere.

El ‘Plan de Impulso de Infraestructuras Agrarias de Interés General’ nace como un sistema de desarrollo rural cuyo motor va a ser el agua. La disponibilidad de agua y sistemas avanzados de riego, permite la diversificación de los productos agrarios y la posibilidad de desarrollo de la industria alimentaria. Y la capacidad de tecnificar completamente el proceso de cultivo permitirá hacer más atractiva y competitiva la actividad agraria.

En esta legislatura, la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural pretende, junto con las comunidades de regantes y en la mayor parte de las actuaciones con Seiasa, invertir unos 137 millones de euros para trabajar en más de 13.000  hectáreas en esa provincia.

En la situación de avanzar en la modernización con Seiasa tanto en este periodo del Programa de Desarrollo Rural como en el siguiente hay doce zonas en León que contabilizan más de 40.000 hectáreas que supondrían una inversión en esta provincia superior a los 333 millones de euros.

Mayor implicación del Gobierno Central

Castilla y León es la única Comunidad Autónoma que ha suscrito un convenio que permite la participación coordinada de ambas administraciones (central y autonómica) y que ofrece unas condiciones de financiación más ventajosas para los regantes en comparación con otras regiones. Con esta fórmula, los regantes aportan inicialmente el 24% a los costes totales de la inversión, mientras que el funcionamiento de Seiasa en otros territorios conlleva que los regantes tengan de aportar el 50%. Así, la colaboración decidida entre la Junta y la administración general del estado a través de la empresa Seiasa ha posibilitado unos resultados importantes en la modernización de regadíos en León. Sin embargo, el Gobierno actual está frenando la posibilidad de ejecutar más acciones en Castilla y León. Es necesario que para avanzar en las obras que están aprobadas, y cumplir las planificaciones del PDR de Castilla y León 2014-2020, el Gobierno Central desbloquee las actuaciones en trámite con Seiasa. En la provincia de León hay tres consideradas de carácter urgente: Alto Villares, Presa de la Tierra y Canal de Velilla.

Los beneficios de las zonas de riego

  • El Valor Agregado Bruto por hectárea del regadío en Castilla y León es 3,5 veces superior al secano.
  • El número de incorporaciones de jóvenes agricultores es 6,5 veces superior en zonas de alta intensidad de riego que en zonas de secano.
  • La densidad de población es 3 veces superior en zonas de regadío de alta intensidad que en zonas de secano.

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