Bendita locura. Las Palmas pasó de poder golear si Jesé, que hizo un partido sobrehumano, hubiera metido alguna, a empatar e irse moralmente de vacío del Bernabéu. El Real Madrid tiró de raza para salvar un punto, aunque pierden provisionalmente el liderato. Cristiano ejecutó la condena canaria.

Que las Palmas jugaba bien al fútbol lo sabíamos ,y que no se iba a guardar nada en el Bernabeú, también. Así fue. Los canarios fueron valientes como pocos, con la partitura bien aprendida de toque y verticalidad. El gran inicio amarillo se vio empañado por el gol de Isco, pero nada cambió. Minuto y medio después, Tana ponía el empate tras una gran jugada individual. Isco se puso la zamarra de líder del juego merengue. Por él pasaban todas las acciones combinativas del Real Madrid. Jesé estaba enchufado en la vuelta a la que fue su casa y se la puso a Kevin Prince Boateng en bandeja de plata, la mandó arriba. Bale, por su parte, desarbolaba a cualquiera y creaba peligro para su equipo. Morata las tenía, las rozaba, pero no terminaba de empujarla sin estar en fuera de juego.

Gareth Bale entró revolucionado, más de la cuenta, del descanso y apenas duró dos minutos en cancha. Una patada a Jonathan Viera desencadenó todo. Encaros, tangana y a la calle el galés por empujar al suelo al rival. El Madrid con uno menos con toda la segunda parte por delante. De nuevo combinaron los canarios y Ramos se vistió de Keylor Navas parando el remate de Simón. El árbitro lo vio y señaló penalti. Discutible amarilla, podría haber sido la segunda expulsión para el Madrid. Jonathan Viera transformó la pena máxima poniendo el 1-2. El ‘bichito’ casi pone el 1-3 acto seguido. Quien lo hizo fue Kevin Prince aprovechando un pase milimétrico de……….y una horrible salida de Keylor Navas. Locura total. Al larguero el Madrid y contra casi perfecta que salva Keylor, de nuevo a Jesé. Zidane decidió darle la vuelta aunque no se entendió el cambio. Salía del terreno de juego Isco, el mejor de largo de los locales, y entraba Lucas Vázquez. Benzema y James fueron los otros dos revulsivos que eligió el técnico francés. Morata se fue de vacío, a pesar de meter un hat-trick, pero todos en fuera de lugar. Karim y Cristiano se chocaban una y otra vez con la defensa amarilla y un imperial Jesé, pudo liquidar del todo el encuentro una vez más. El portugués puso el 2-3 tras un penalti por mano de Castellano. El Real Madrid estaba en el partido, Las Palmas no lo sentenció y lo podía pagar caro. Fue otra vez Cristiano quien llevaba el delirio al Bernabéu. De cabeza tras caramelo de James puso el empate a 3. Ver para creer.

Un soberbio partido. Prometía y no defraudó. Fútbol de altísimo nivel de los de Quique Setién sin el premio merecido. El Real Madrid sacó, una vez más, su raza de campeón, pero perdió el liderato (provisional al tener un partido menos) ¡Qué viva el fútbol!

Juan Lorenzana Prieto @juanlp91

Fotografías: Jeiser Javier Blanco @JeiserWhite

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