•   La portavoz popular, Noelia Alvarez, lamenta que la nevada se         convierta en desesperación para los ciudadanos ante un PSOE incapaz de dar una respuesta eficaz ante una adversidad meteorológica prevista y anunciada con tiempo.

 

  •    “Se veía venir después de comprobar cómo el concejal que lleva el    área respondió ayer al PP que no echaba sal porque no nevaba”.

 Llegar al trabajo, al colegio o al Hospital y la Universidad desde San Andrés del Rabanedo o, simplemente, salir de casa, ha sido una odisea que ha sumido en la desesperación a centenares de conductores que circulaban por las calles del municipio a primera hora de la mañana, en las que la falta de previsión por parte del equipo de gobierno socialista ha sido más que alarmante. Así se ha referido la portavoz popular, Noelia Alvarez Díez a la situación vivida esta mañana a causa de la nevada que ha puesto de manifiesto “una flagrante ausencia de responsabilidad por parte de la alcaldesa de San Andrés y su equipo de concejales que han llegado muy tarde a hacer frente a unas condiciones meteorológicas que se venían anunciando desde hace días”.

 

Algo que a la portavoz popular no le sorprende, después de preguntar este martes al concejal socialista responsable de la viabilidad invernal cuál era el plan de actuación previsto y si iban a echar sal y éste responderle que cómo no nevaba no era necesario. “Una vez más la desorganización y la imprudencia de este equipo de gobierno repercute de forma directa en los ciudadanos que han tenido que armarse de paciencia para evitar males mayores”, indicó la edil del PP que aseguró que el colmo de la desesperación para los vecinos es la respuesta dada durante la mañana de poder surtirse de sal en los contenedores amarillos instalados por el municipio. “Sabemos que los trabajadores llegan hasta dónde llegan  y días como los de hoy son muy duros pero con una organización mejor, basada en la previsión, el caos hubiera sido menor”, precisó la edil del PP.

 

Noelia Alvarez destacó que “no es normal que el PSOE, en una dejación absoluta de responsabilidad, haga caso omiso a los numerosos avisos que ya advertían de lo que iba a suceder y sólo actúe cuándo llega y cuándo el margen de maniobra es mínimo porque las consecuencias las paga directamente el ciudadano”. En esta ocasión, destaca, no ha sido por falta de información sino por una falta de previsión tan alarmante como indignante.