La Sala de Exposiciones del Ateneo Cultural El Albéitar ofrece una interesante muestra con la colección privada de Miguel Gutiérrez, titulada ‘Tiempo de incertidumbre’, que está integrada por materiales muy diversos (folletos, octavillas, carteles, pegatinas, etcétera) sobre el discurso político y la movilización social en la transición de la dictadura franquista a la democracia (1975-1970).

La inauguración oficial tuvo lugar el pasado viernes, en un acto que contó con la presencia del Vicerrector de Responsabilidad Social, Cultura y Deportes (Isidoro Martínez Martín), el Director Actividades Culturales (César Ordóñez Pascua), los comisarios de la exposición (Emilio Grandio Seoane y Miguel Gutiérrez Carpintero), el Director de la Fundación Jesús Pereda (José Ignacio Fernández Herrero) y el Director del equipo de investigación HISMECON y profesor de Historia Contemporánea de la ULE (José Javier Rodríguez González), y se podrá visitar libremente hasta el 28 de octubre de 2022, de lunes a viernes, de 12 a 14 h y de 18 a 20 horas.

Javier Rodríguez comentó que se trata de una exposición de cartelería y material gráfico que definió como “única, magnífica desde el punto de vista educativo”, que se realiza dentro de la programación cultural de la ULE, y en el marco de las actividades que se están desarrollando de forma previa al encuentro internacional de investigaciones sobre el franquismo que tendrá lugar de 16 a 18 de noviembre.

Por su parte, José Ignacio Fernández Herrero señaló que El Albéitar acoge dos exposiciones de forma simultánea, “que hablan muy bien entre ellas: el ‘Eco de la conciencia’ que inauguramos hace unos días, que relata una experiencia individual de vida, y la que ahora se abre, que es una expresión de vida en común, de lo que todos los ciudadanos compartimos en ese tránsito a la dictadura a la democracia”. Por ese motivo el director de la Fundación Jesús Pereda insistió en que “conviene ver las dos, porque son como dos rostros complementarios”.

UNA EXPOSICIÓN QUE FORMA PARTE DE LA MEMORIA HISTÓRICA

En cuanto a los comisarios de la exposición, Miguel Gutiérrez dijo estar “muy agradecido por la oportunidad que me han dado de mostrar estas piezas a la ciudadanía. Ójala vengan las generaciones actuales a visitarla, -añadió-, para que sepan de dónde venimos”. En su opinión, no son frecuentes estas muestras y se deberían potenciar más, “porque es importante difundir este material que forma parte de nuestra memoria histórica”.

Emilio Grandio quiso destacar la estructura de le exposición, que llega hasta el año 1979 y está dividida en seis partes. La primera es anterior a la muerte de Franco, con los movimientos sociales precios, posteriormente está la dedicada a la Ley de Reforma Política, luego el bloque que se centra en las propuestas sobre la forma de gobierno, a la que sigue todo el material dedicado a las primeras elecciones a Cortes Constituyentes, después el referéndum constitucional, y para finalizar las elecciones municipales de abril de 1979.

Entendemos, -explicó Grandio-, que ese fue el proceso de construcción que ha permitido llegar a un mundo sin miedo, a la democracia. En la muestra damos unas pinceladas sobre lo que fue aquel periodo, con textos explicativos suficientemente interesantes para que la gente venga a ver el dinamismo que existía en aquella sociedad, en un momento lleno de incertidumbre en el que se construyó lo que somos ahora”.

Finalmente, César Ordóñez quiso dejar patente su agradecimiento a quienes han hecho posible la exposición porque entiende que complementa la dedicada a Aquilino Gómez, y traerá recuerdos a “quienes vivimos ese momento histórico y permitirá a los demás conocer la simbología de aquella época”.

EL TRÁNSITO DE LA DICTADURA A LA DEMOCRACIA

De la dictadura a la democracia… Esa exposición aborda el proceso de cómo fue posible convertir la dictadura más duradera de Europa tras la Segunda Guerra Mundial en una democracia perfectamente homologable con los países y contextos sociales de su entorno. La política fue un vector imprescindible de estos años setenta. La modernización económica ya había comenzado años antes, se necesitaba ajustar las instituciones al contexto político europeo.

Un camino con un enorme esfuerzo de cara a la convivencia y la tolerancia, dotado de un elevado grado de incertidumbre. Buena prueba es la publicidad política que se hizo en la época y que tenéis ante vosotros. ¿Hacia qué futuro, hacia qué modelo de democracia se caminaba? ¿Cuánta confianza era posible asumir?

Muchos cambios en muy poco tiempo y siempre con un grado de incertidumbre y de riesgo. Pero lo cierto es que, en poco más de tres años, se pasó de un gobierno directamente heredero de la dictadura a instalar la estructura básica del régimen representativo actual. Desde una Ley de Reforma Política que permitió pasar de la ‘Ley a la Ley’, hasta las primeras elecciones locales que dotaban las instituciones de una templada representación municipal.

Por el medio de este camino hubo que recorrer unas primeras elecciones generales, y elegir los miembros de una primera legislatura ‘constituyente’, nunca denominada realmente como tal. Para algunos, el final del proceso de transición fue la aprobación de la Constitución, el 6 de diciembre de 1978. En estos cuatro años se pasó de un amplio abanico de organizaciones políticas, muchos inexistentes a la muerte de Franco, a condensar el sistema de partidos mediante coaliciones, rápidas disoluciones, procesos de unificación prolongados en el tiempo…

En los materiales de la colección privada de Miguel Gutiérrez es posible seguir la movilización popular y los restos del ‘franquismo’… al tiempo que es momento de reflexionar y ver que la transición democrática resultó un período lleno de proyectos de futuro y retornos al pasado que nos hizo como somos.

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