Según la organización “Estamos llegando al final de un largo proceso de negociación para el establecimiento de una nueva Política Agraria Común. El primer aspecto destacable es la libertad casi absoluta que se da a los estados para aplicar esta nueva política.  De cómo se perfile la distribución de fondos depende el futuro de nuestro mundo rural.”

Según Carmen Franganillo, coordinadora local de IU, que ha estado estudiando la problemática actual con las personas de la asamblea local especializadas en el mundo rural“La nueva PAC se basará en tres pilares: La condicionalidad social, la orientación de los pagos y la arquitectura verde. Y el desarrollo y aplicación se concretará a través de un Plan Estratégico Nacional. Actualmente, el Ministerio de agricultura, pesca y alimentación está desarrollando este Plan a nivel nacional, consultando a Comunidades Autónomas y todos los sectores implicados. Por esta razón, las instituciones leonesas deberían insistir en este momento en defender las pequeñas empresas locales, fijadoras de población en las zonas rurales y fundamentales para su desarrollo sostenible. Algo que, hasta ahora, no se ha hecho, primando a las grandes explotaciones, lo que ha resultado que muchas veces el dinero de las subvenciones acaba, sobre todo, en manos de empresarios que viven en otras Comunidades Autónomas.”

Desde Izquierda Unida León, quieren aportar algunas ideas que consideran fundamentales:

La importancia de la condicionalidad social: la Estrategia “de la Granja a la Mesa”; ¿Dónde encontramos Ayudas Directas para el desarrollo de Industrias Artesanas? El despertar del Medio Rural debe de favorecerse con un programa de información sobre las opciones y posibilidades que estas políticas nos ofrecen para el desarrollo, modelos de producción alternativos y modelos de transformación y valor añadido.

Por otro lado, la formación de nuestros profesionales agrarios es de media muy baja, y la información les llega de casas comerciales. Las aulas de formación complementaria con la investigación son una necesidad urgente.

Fomento del modelo de participación, ya que el asociacionismo es una fuente de riqueza en sí mismo, una evaluación ambiental basada en ecología participativa nos asegura el mantener las riquezas culturales y ambientales de nuestros territorios.

“Si conseguimos que la producción agraria no vaya en su totalidad a los sistemas industriales de transformación, si no a fomentar el comercio de proximidad de las producciones ya transformadas localmente, conseguiremos un efecto de enriquecimiento del Medio Rural.”

En cuanto al tema de la orientación de los pagos, es importante su limitación y modulación. En la propuesta ya viene considerado limitar los cobros a terratenientes y redistribuir un pago adicional entre los jóvenes. Pero, los derechos históricos están siendo un freno para la incorporación de jóvenes al sector, por lo que deben tender a desaparecer. Necesitamos una tarifa de convergencia. La distinta valoración de los derechos nos está dirigiendo a sistemas de monocultivo que provocan daños ambientales.

Otro punto a considerar para IU es la “arquitectura verde”. Las consideraciones sobre: Utilización de plaguicidas, huella de Carbono, La cantidad de nitrógeno por hectárea y el mantenimiento de la biodiversidad. Debemos desarrollar otra forma de producir, sin sobreexplotar al terreno, con rotación de cultivos y sistemas sostenibles. Los Eco-esquemas basados en sistemas tradicionales elaborados por Ecología Participativa y con apoyo económico serán el futuro, tanto para nuestros pueblos como para el planeta.

En cuanto a la ganadería, debemos penalizar la Industrial, basada en hacinamiento y explotación de animales, en favor de una ganadería tradicional, integrada en el Medio Ambiente, y compensar el trabajo de cuidado ambiental realizado por esta última.

Izquierda Unida recuerda también la problemática de los acuerdos de libre comercio y su implicación en el desarrollo de la PAC No podemos penalizar a nuestros agricultores y ganaderos con un trato discriminatorio frente a las producciones de otros países. Sería necesario el establecimiento desde la Unión Europea de controles estrictos sobre los sistemas de producción y sobre la presencia de residuos en los productos importados. No es congruente que un agricultor europeo no utilice Glifosfatos para salvar la salud de la población e importemos trigo secado de forma artificial con los mismo Glifosfatos, responsables directos de patologías diversas. La salud y la alimentación están íntimamente relacionadas, pero, además, se realiza un agravio comparativo contra nuestros agricultores.

Para finalizar, Izquierda Unida local de León explica que “Estamos en estos momentos en el proceso de Elaboración del Plan Estratégico Nacional. Por ello, invitamos a la ciudadanía a participar para defender a nuestros agricultores y ganaderos, nuestro medio ambiente, nuestro medio rural evitando su despoblación y nuestra salud a través de las instituciones y del correo habilitado al efecto: bzn-partcipac2020@mapa.es

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