La Junta Directiva de la Federación Leonesa de Empresarios (FELE), a la vista de las últimas informaciones contradictorias por parte de la Junta de Castilla y León en lo que respecta a los criterios de desescalada, demanda sensibilidad hacia el sector empresarial, claridad y coherencia en el anuncio de medidas que eviten mayor inseguridad y mayores daños  a la economía.

FELE asegura que nos encontramos en una situación de “despropósito”  hacia el tejido empresarial, con la adopción de medidas confusas y que dejan escaso margen de maniobra a las empresas de cara a la reapertura de negocios. Principalmente en lo que respecta al sector turístico y hostelero, así como a toda la cadena de valor asociada.

Las empresas necesitan seguridad y tiempo de reacción para poder reorganizar su actividad para una apertura con las máximas garantías y no pueden estar pendientes hasta el último momento de las decisiones de las administraciones. Decisiones a menudo atropelladas que ponen en peligro la viabilidad de muchos negocios.

Desde el comienzo de la pandemia, la Federación ha insistido en salvaguardar la salud por encima de todo a la vez que ha demandado la adopción de medidas que permitan el mantenimiento de la actividad económica.  Las administraciones tienen la obligación de mantener ese equilibrio entre salud y economía porque ambas se necesitan.

Es por ello, que urge a las administraciones a que pongan todos los recursos disponibles en acelerar el proceso de vacunación de la población como vía para alcanzar cuanto antes la recuperación económica. Del mismo modo, FELE a través de sus distintos órganos de representación e interlocución con la administración, sigue insistiendo en la necesidad de poner en marcha mecanismos de ayudas directas dirigidos a los sectores que están más afectados por las restricciones a la actividad y que por tanto no pueden generar recursos propios.

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