El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, ha mantenido encuentros con CEOE Castilla y León, Empresa Familiar, Consejo de Cámaras de Comercio de Castilla y León y con más de un centenar de representantes del sector empresarial y tecnológico de Castilla y León, en los que ha insistido en la oportunidad de las ayudas europeas para impulsar un nuevo desarrollo económico y social. Uno de los objetivos de los fondos de recuperación y resiliencia es favorecer la transformación social y territorial de la Comunidad, por lo que desde la Junta se anima a las empresas a formar parte de este proceso y así mejorar su competitividad y posición en el mercado.

El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, ha mantenido a lo largo de la semana varios encuentros vía telemática con distintos colectivos y profesionales del sector empresarial, al objeto de explicar el trabajo que desde la Junta de Castilla y León se está realizando en torno a los fondos europeos y al resto de instrumentos financieros europeos de aplicación en Castilla León para hacer frente a los desafíos planteados por la pandemia COVID-19.

El consejero ha expuesto la importancia que tiene la participación de las empresas de la Comunidad en la puesta en marcha de estos fondos en las reuniones de trabajo que ha celebrado con CEOE Castilla y León, Empresa Familiar y Consejo de Cámaras de Comercio de Castillla y León, así como con más de un centenar de representantes del sector empresarial y tecnológico de Castilla y León en un encuentro con la Dirección General de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Industria.

Fernández Carriedo ha insistido en la oportunidad que suponen las ayudas europeas para impulsar un nuevo desarrollo económico y social de la Comunidad, aspecto en el que juegan un papel clave las empresas, por lo que desde la Junta de Castilla y León se anima y se da participación a las empresas para formar parte del proceso de puesta en marcha de los Fondos Europeos, una vez que el Gobierno de España concrete el plan de ayudas.

Por ello, el titular de Economía y Hacienda ha recordado a los empresarios de Castilla y León que entre los objetivos que se buscan alcanzar con el desarrollo de los fondos de recuperación y resiliencia se encuentra el favorecer la transformación social y territorial de la Comunidad. De ahí que desde la Junta se anime a las empresas a formar parte de este proceso y aprovechar al máximo los nuevos recursos que va a poner en marcha la UE, para así mejorar su competitividad y posición en el mercado.

El principal instrumento de recuperación del plan propuesto por la Comisión Europea (CE) para la reparación de los daños económicos y sociales provocados por la pandemia de la COVID-19, iniciar la recuperación europea y preservar y crear empleo son los fondos Next Generation EU. A través de este mecanismo, Europa pretende ayudar a los Estados miembros a recuperarse, relanzar la economía y dar una respuesta eficaz a la crisis provocada por el coronavirus.

En este sentido, la Junta considera que estos recursos son una oportunidad para impulsar un nuevo desarrollo económico y social en Castilla y León, por lo que insta a los empresarios de la Comunidad a elaborar proyectos para poder presentarlos cuando el Gobierno de España establezca el plan definitivo de ayudas y el mecanismo de participación de las empresas.

Aprovechamiento y propuestas estratégicas                

La Junta aprobó el pasado 10 de septiembre la constitución de una Oficina de Coordinación de Fondos de la Unión Europea, con el objetivo de conseguir el máximo aprovechamiento de cada uno de los fondos e instrumentos financieros europeos para la recuperación económica y social de la Comunidad. Esta oficina está compuesta por los órganos responsables de la promoción económica y competitividad, empleo y diálogo social, presupuestos, fondos agrarios y acción exterior.

Entre los trabajos realizados por la oficina se encuentra el documento ‘Iniciativas de recuperación y resiliencia en Castilla y León’, en el que se fijan los objetivos para la recuperación en Castilla y León: promover la cohesión económica, social y territorial; fortalecer la capacidad de recuperación económica y social orientada a la bioeconomía; mitigar el impacto social y económico de la crisis; y apoyar las transiciones verde y digital.

Para la consecución de estos objetivos, el documento agrupa 71 iniciativas estratégicas en 10 componentes:

  1. Invertir en empleo y talento para una economía digital y sostenible.
  2. Transformar el medio rural desde la transición ecológica, la digitalización y la innovación.
  3. Fortalecer y modernizar el sistema sanitario público en garantía de la salud.
  4. Mejorar el bienestar y la calidad de vida de los ciudadanos desde el compromiso con las entidades locales.
  5. Apoyar la inversión y transformar la economía desde los sectores y tecnologías clave: priorizar un ecosistema de innovación digital y ciberseguridad.
  6. Activar la transición a una economía circular desde la sostenibilidad, impulsando el ahorro y la eficiencia energética.
  7. Salvaguardar las infraestructuras con un desarrollo armonioso con el entorno.
  8. Desarrollar el conocimiento a través de una educación de calidad.
  9. Actuar para un mejor aprovechamiento social y económico de los recursos culturales y naturales.
  10. Fortalecer la igualdad, la inclusión y la protección social, y apoyar el bienestar y el desarrollo personal de los más vulnerables.

Además, se ha elaborado la ‘Propuesta de Biblioteca de proyectos de recuperación y resiliencia de Castilla y León’, que recoge una relación de posibles proyectos sobre los que están trabajando distintas consejerías. Esta biblioteca plantea un total de 444 proyectos con un previsible gasto superior a 6.300 millones de euros, de los cuales 294 tienen un componente digital y 206 se relacionan con la transición verde, teniendo en cuenta que ambos objetivos no son excluyentes. Asimismo, de estas iniciativas, 182 tienen carácter público, 136 privado y 126 serían público-privadas.

Destacan los proyectos vinculados con la reindustrialización, relacionados con la automoción, la industria alimentaria y el sector energético, sectores con una importante presencia en el tejido empresarial de la Comunidad.

Estos proyectos supondrían un importante apoyo en el reto demográfico en línea con el objetivo general de promover la cohesión económica, social y territorial, al generar nuevas actividades económicas y de ocupación, una parte importante de ellas localizadas en el ámbito rural.

Impactos: 21