Las obras han consistido en la reparación y renovación del firme y mejoras en la señalización
El diputado de Infraestructuras, Luis Alberto Arias, recepcionaba hace unos días dos nuevas obras de reparación y mejora en la red provincial de carreteras. Por un lado, las de saneado de blandones y restitución del firme en los accesos a Prado de la Guzpeña (LE-4715) y +

Robledo de la Guzpeña (LE-4716). Las obras han consistido en la reparación del firme en ambas carreteras en las zonas que se encontraban más degradadas. En la carretera de acceso a Robledo de la Guzpeña se han saneado los blandones existentes cortando el pavimento, retirando el firme contaminado y rellenando con suelo seleccionado. El firme se ha refinado con zahorra artificial y, posteriormente, se procedía a extender mezcla

bituminosa en caliente en todo el tramo, que tiene una longitud de 500 metros.
En la travesía de Prado de Guzpeña, cuyo pavimento presentaba deformaciones importantes, se ha procedido a extender una capa de mezcla bituminosa en caliente en un tramo de 300 metros. El presupuesto de estas dos actuaciones ascendía a 86.708,29 euros.

Por otra parte, se ha dado por culminada la renovación del firme de la carretera LE65-17 desde Villalobar (N-630) a la LE-512 (carretera que une Valencia de Don Juan con Palanquinos), que presentaba un firme muy deteriorado por el importante tráfico de vehículos pesados, especialmente en el tramo comprendido entre el puente sobre el río Esla y la carretera LE-412. La actuación ha consistido en la renovación del pavimento de la

calzada en 3.530 metros de longitud. Además, se ha sustituido la señalización vertical de la vía, que estaba muy deteriorada, y se ha señalizado con marcas viales toda la carretera colocando, además, una nueva barrera de seguridad en los puntos que así lo precisaban. El presupuesto de esta obra ascendió a 342.000 euros.

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