En la operación han sido detenidas 27 personas en Cantabria, Gerona, Sevilla, Jaén y Málaga, y se han intervenido cerca de 220 kilos de hachís

Para transportar la droga desde el sur de España hasta Francia e Italia utilizaban un vehículo con dobles fondos

La Guardia Civil, en el marco en la operación “MIZO”, ha procedido a la detención de 27 personas en Cantabria, Gerona, Sevilla, Jaén y Málaga pertenecientes a una organización dedicada al tráfico de hachís desde el sur de España con destino a Cantabria, Francia e Italia.

En la operación se han intervenido casi 220 kilos de hachís, un kilo de marihuana, casi 400 cajetillas de tabaco de contrabando, 22 000 euros, armas (un revólver del calibre 38 y munición, una carabina, una pistola eléctrica y otra simulada), 44 teléfonos móviles, así como seis equipos radiotelefónicos para el control de los alijos, entre otros efectos.

La operación se inició cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de que un hombre residente en la zona del Primero de Mayo de Santander se dedicaba al tráfico de hachís y marihuana, realizando entregas con asiduidad en lugares próximos a su domicilio.

Posteriormente, los agentes localizaron al proveedor de este hombre, un vecino de la zona de La Albericia, en Santander, que mantenía estrechos contactos con personas procedentes del sur de España para introducir en Cantabria cantidades notorias de hachís.

Hachís con destino a Italia

Posteriormente, la Guardia Civil localizó a otra persona, natural de Argelia y residente en el sur de la península, que había salido recientemente de una prisión de Marruecos y había retomado contactos en España con personas dedicadas al tráfico de hachís.

De esta forma, se averiguó que se había integrado en una red dedicada al tráfico de hachís a Italia. La droga llegaba al sur de España, donde se hacían cargo de la misma “transportistas” de la organización.

Estos “transportistas”, una vez cargado el vehículo, se dirigían a Barcelona, para desde allí cruzar la frontera por La Junquera (Gerona) y seguir a Italia.

En noviembre del pasado año se detectó un envío a Italia, por lo que los agentes establecieron un dispositivo en La Junquera, donde se interceptó un vehículo que realizaba funciones de lanzadera y seguridad para el vehículo que estaba cargado, interviniéndose casi 115 kilos de hachís. Los “transportistas” resultaron ser tres cántabros, vecinos de Santander y Corvera de Toranzo.

Distribución en Andalucía, Cantabria y Francia

El hombre, que había salido de prisión, se hizo el cabecilla de una red de distribución de hachís en las provincias de Sevilla, Cádiz y Huelva, además de orientar diferentes partidas a Cantabria y Francia.

Asimismo, los agentes averiguaron que esta persona tenía un contacto en la localidad de Maliaño (Cantabria), encargada de buscar compradores del hachís dentro en la Comunidad Autónoma de Cantabria. De esta forma, se pudo detectar una entrega de 50 kilos de hachís que tenía como destino el contacto de Maliaño.

Como consecuencia de esta intervención, el cabecilla cambió la ruta y a las personas dedicadas al tránsito con la droga, comenzando a operar con un hombre de León.

Vehículo preparado para Francia

Igualmente, durante la investigación se detectó la presencia en Cantabria de un hombre de origen francés que se había trasladado hasta dicha Comunidad para la adquisición de hachís y su introducción en Francia.

El cabecilla de esta trama dio instrucciones para la adquisición de un vehículo tipo todo terreno, al que se le acoplaron dos vigas longitudinales huecas para ser utilizadas como dobles fondos y poder transportar con garantía el hachís a Francia.

A finales de marzo de este año se averiguó que el vehículo estaba siendo cargado en una nave de Rumoroso (Cantabria), siendo interceptado en circulación a la altura de Liendo (Cantabria) y conducido por el vecino de León cuando se dirigía a Francia. Posteriormente se detuvo al vehículo lanzadera.

En el vehículo y en los dobles fondos practicados se intervinieron 22 kilos de hachís, preparado y envasado al vacío para intentar eludir la acción de los perros detectores de drogas de la Guardia Civil. En un posterior registro en la localidad de San Andrés del Rabanedo (León) se intervinieron casi 30 kilos de hachís.

Esta intervención propició una nueva fase para desmantelar las tramas que continuó hasta finales de mayo. El resultado final fue de 17 detenidos en Cantabria (Santander, Villaescusa, Maliaño, Liendo y uno en el Centro Penitenciario El Dueso, al haber ingresado para cumplir condena por otro motivo), tres en La Junquera (Gerona), dos en Jaén, tres en Sevilla y dos en Manilva (Málaga).

Se practicaron registros en Santander, Villaescusa y Maliaño en Cantabria, en San Andrés del Rabanedo (León), Sevilla, Jimena de la Frontera (Cádiz) y Algeciras.

Esta operación bajo la dirección del Juzgado de Instrucción n.º 3 de Santander y la Fiscalía Especial Antidroga del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, ha sido desarrollada por el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil de Cantabria, con el apoyo de otras unidades de este Cuerpo de las Comandancias de Gerona, Barcelona, Jaén, León, Sevilla, Huelva, Málaga, efectivos del Grupo de Acción Rápida y del OCON SUR (Organismo de Coordinación del Narcotráfico de la Guardia Civil).

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