Tres goles del delantero luso le dieron la vuelta a la eliminatoria (3-0).

Adiós a la Champions para el Atlético. Y también a la final soñada en el Wanda el 1 de julio. Una actuación histórica de Cristiano Ronaldo, el indiscutible rey de la competición, hizo trizas la resistencia de los rojiblancos, que no pudieron aguantar la interesante renta que habían logrado en el partido de ida ante la Juventus.

En el debe de los colchoneros quedará, eso sí, el planteamiento más que conservador con el que salió al Juventus Stadium. Lo fiaron todo los de Simeone a su gran defensa, y su racanería fue castigada con dureza.

Salieron los del Cholo con cierto miedo, acongojados, como si el minuto 1 ya fuera el de descuento, y no habían pasado más que tres cuando llegó el primer gol transalpino… pero anulado. Tras un córner, un balón suelto lo remató Chiellini al borde del área pequeña, pero el árbitro interpretó que hubo falta previa de Cristiano Ronaldo a Jan Oblak.

El luso iba a ser el gran protagonista del choque. Con la Juve volcada, Ronaldo era la absoluta referencia, y una jugada de Bernardeschi por la izquierda la remató de cabeza el ‘7’ para hacer el primero.

El gol espabiló a los rojiblancos, que trataron entonces de tener un poco más el balón. Eso sí, Cristiano de nuevo estuvo a punto de marcar de cabeza, mientras la réplica la dio también con la testa Morata, que a punto estuvo de hacer el gol que tanto necesitaba el Atleti.

Tras el descanso, siguieron apretando los turineses, y el segundo no tardó en llegar. Esta vez el centro fue de Cancelo, y el remate otra vez de Cristiano. Oblak se lució, pero la tecnología de la línea de gol dijo que el balón había entrado.

Con la eliminatoria igualada, la Juve dejó de atacar a tumba abierta, pero seguía siendo dominadora del partido. Simeone tiró de cambios para tratar de cambiar la tendencia, y con Correa y Vitolo el equipo fue más ofensivo, pero no más eficaz. En una jugada en solitario de Bernadeschi, imperial durante toda la noche, se resolvió el choque. El italiano arrancó desde medio campo, le ganó la partida a Correa y el argentino, inocente, le empujó cuando entró en el área.

Desde los once metros, no perdonó Cristiano Ronaldo, que completó así su hat-trick y aumenta su leyenda con otra noche para la historia. No había tiempo ya para más, el Atlético se despedía de la manera más triste, con la sensación de que el momento le había quedado demasiado grande.

RAÚL RIOJA @raulriojazubi

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