Se trata de una intervención en la zona común de pediatría, donde acuden los niños a recibir sus clases mientras están ingresados, para convertirlo en un espacio interactivo, divertido, moderno y dotado de ordenadores de última generación.

El Delegado Territorial de la Junta, Guillermo García Martín; y la responsable de Humanización de Hospitales de la Fundación Juegaterapia, Esther Pereira, inauguran hoy “El Aula de las Emociones”, el espacio escolar al que acuden cada día los niños de 3 a 14 años ingresados del Complejo Asistencial Universitario de León, transformado en un lugar interactivo, moderno, luminoso y con elementos decorativos que permite a la profesora, Gloria González, trabajar con los pequeños de una forma distinta. Con esta actuación la educadora podrá gestionar mejor, aparte de los contenidos académicos, las emociones de los pequeños ingresados que tanto se ven alteradas mientras están hospitalizados.

El objetivo de esta sala es crear un espacio divertido y especial para los pequeños que acuden cada día allí mientras reciben sus tratamientos. Está orientado para trabajar la inteligencia emocional como eje principal de todos los contenidos, con una decoración especialmente pensada con esta finalidad. De esta forma los niños podrán compartir e identificar sus emociones,  ser capaces de gestionarlas a través del juego, y mejorar así su estado de ánimo, tan importante cuando están hospitalizados.

El “Aula de las Emociones” cuenta con varios espacios diferenciados. Por una parte, hay un banco grada para que los niños se sienten de forma relajada y unos taburetes que cierran el círculo de reunión donde se cuentan historias, se habla de lo que cada uno siente y se comparten las sensaciones con los demás. También hay un panel de las emociones; una estructura circular en la pared donde los niños pueden dibujar sus emociones en unas cartulinas que se adaptan a unas formas redondas, y sustituirlas por palabras y colores.

Además se han instalado 6 ordenadores de última generación para que los niños puedan estudiar, jugar o investigar mientras están allí, donados de forma totalmente desinteresada por la empresa Infortisa, el mayorista internacional de informática y tecnología ubicado en Valencia.

Esther Pereira, responsable de Humanización de Hospitales de la Fundación Juegaterapia, explica que “estamos muy contentos de poder colaborar con el Hospital de León para mejorar la vida de los niños mientras están hospitalizados. Sabemos que son momentos difíciles y queremos que sean felices, se diviertan y jueguen durante sus estancias. Hemos estudiado las necesidades y los objetivos de este Aula y estamos especialmente satisfechos del resultado porque el diseño de este espacio interactivo y dotado de tecnología beneficia mucho al estado de ánimo de los niños y en Juegaterapia creemos firmemente que esto les ayuda en su mejoría.

Por su parte, el Delegado Territorial también comparte la satisfacción por esta aula, en la se continúa con el proceso educativo con total normalidad, dentro de la ‘anormalidad’ que supone para el niño separarle de su ambiente. En general, la planta de pediatría del Complejo Asistencial de León tiene una decoración diferente a otras plantas de hospitalización, un hecho que persigue crear un ambiente más confortable y menos agresivo para el paciente pediátrico. En este sentido, Guillermo García recuerda que toda la planta fue recientemente modernizada, transformando las paredes y el mobiliario como si de un cuento infantil se tratase. Además, está atendida por “personal sanitario especializado, que presta cuidados específicos, tanto al niño como a sus padres, para conseguir una pronta recuperación, para que pueda volver a su casa cuanto antes”.

En este afán de la Junta por mejorar las instalaciones hospitalarias, se suma ahora esta aula. “Gracias a la colaboración de la Fundación Juegaterapia podemos disponer ahora de un Aula Hospitalaria renovada, con un diseño moderno, luminoso y muy bien dotada de medios técnicos”, concreta el jefe de servicio de Pediatría, el doctor Santiago Lapeña.

Sobre Juegaterapia

La Fundación Juegaterapia ayuda a los niños enfermos de cáncer a través del juego. Recoge videoconsolas que la gente ya no usa y las reparte por las habitaciones de oncología pediátrica de todos los hospitales españoles para que los pequeños pasen sus ciclos de quimio jugando y se olviden de su enfermedad.

El Jardín de mi Hospi es una iniciativa de Juegaterapia, pionera en España, que consiste en recuperar las azoteas en desuso de los hospitales y convertirlas en jardines para que todos los niños ingresados puedan jugar al aire libre en un entorno verde y lúdico como cualquier niño. Ya ha construido dos: el primero, en el Hospital La Paz de Madrid y el segundo en la azotea de la octava planta del Hospital 12 de Octubre, también en Madrid. El tercero se va a inaugurar en breve en el Hospital La Fe de Valencia y el cuarto, en el Gregorio Marañón de Madrid se terminará este mismo año también.

Players: PlayStation y Enviália colaboran de forma permanente y desinteresada con la Fundación Juegaterapia.

Baby Pelones y la investigación contra el cáncer infantil

Los Baby Pelones son una idea original de Juegaterapia y son “los muñecos más bonitos del mundo” porque están inspirados en los niños que luchan contra la enfermedad y son un homenaje a ellos. Llevan un pañuelo en la cabeza, con diseños de personas famosos como Alejandro Sanz, Shakira, Paula Echevarría, David Bisbal o María y Jorge y Teresa, tres pequeños luchadores. El 100% de los beneficios de su venta va destinado a la Fundación.

Ya se han vendido casi 900.000 en tres años y medio y la recaudación ha permitido la apertura de una nueva línea de trabajo, Juegaterapia Investigación, y ya ha financiado dos becas de investigación de 100.000 euros en el CNIO del cáncer infantil. Baby Pelones ha sido el muñeco más vendido en España durante el 2017.

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