La organización agraria ASAJA de León aprovechará hoy su reunión informativa en Quintana de Rueda, donde están convocados agricultores y ganaderos del municipio de Valdepolo y otros limítrofes, para recordar la crisis que viene atravesando el sector de la leche de vacuno y de la que no se ha recuperado a pesar de un cierto repunte de los precios. León es la principal provincia productora de leche de Castilla y León con un censo de 25.020  vacas reproductoras adultas dedicadas al ordeño, el 27,10% de todas las censadas en la autonomía. Este sector ha evolucionado en los últimos años hacia una concentración de las granjas, adquiriendo mayor tamaño y aumentando la productividad, a la par que se han cerrado cientos de ganaderías de titulares de edad avanzada sin relevo generacional y en zonas más periféricas de la provincia. El mayor censo de ganaderías se encuentra en los pueblos de la ribera media y baja del río Esla.

ASAJA denuncia el gran diferencial existente entre los precios en origen, de unos 32 céntimos de euro el litro, y los 75 céntimos a los que de media se paga el litro de leche en los lineales. Desde hace más de un año en España, país que importa un tercio de todos los lácteos que consume, la leche en origen se paga unos cinco céntimos de euro menos que la media europea, y sobre todo menos que la media de países exportadores como Francia o Alemania. Tan solo una relativa reducción de los costes en la alimentación, por las bajas cotizaciones en los cereales, ha contribuido a sostener el sector y a no seguir acumulando pérdidas.

ASAJA reivindica para la ganadería de leche unos precios dignos equiparables con los del mercado europeo, ayudas para modernizar las explotaciones y redimensionarlas de cara al futuro, ayudas para que se incorporen jóvenes en esta actividad, facilidades para contratar mano de obra profesional bien formada, buenos programas sanitarios, continuidad de las ayudas asociadas fijadas para este sector, y un seguro agrario que cubra los riesgos sanitarios  de estas ganaderías a unos precios razonables.  La nueva legislación sobre abonado con purines y estiércol, regulada por el Estado y pendiente de trasladar a la normativa autonómica por el gobierno de la Junta, supondrá un sobrecoste para las ganaderías tanto en inversiones como en horas de trabajo, por lo que ASAJA espera que se modifique antes de su entrada en vigor.

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