Desde IzAb exigimos una investigación que audite tanto la política de personal, el plan organizativo de la misma y las insuficiencias de plantilla que sufre el centro de salud más grande de la provincia.

Es absolutamente indecente que tras el desastre de MEDORA, ahora la Junta sea incapaz de dotar con un mínimo de decencia las urgencias de atención primaria, colapsando un poco más, en plena epidemia de gripe, las del hospital.

El Consejero de Sanidad no podrá encontrar excusas para escurrir el bulto, puesto que las explicaciones para negar la evidencia no se las puede creer nadie, su gestión y la de su equipo de confianza es escandalosamente mediocre. El mejor favor que podría hacer a la Sanidad Pública leonesa sería dimitir de una vez.

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