Los movimientos humanos han sido consustanciales al hombre desde su origen en su afán de mejora, huida de conflictos y necesidad de exploración.

La migración internacional es una característica importante de la globalización en el siglo XXI. La búsqueda de mejores condiciones de vida y de trabajo, el mercado mundial del trabajo, las desigualdades económicas, sociales y demográficas persistentes, las violaciones de los  derechos humanos, los cambios ambientales así como los conflictos y la violencia son impulsores de la migración.

España ha sido siempre un país plural y diverso, en el que han convivido a lo largo de la historia religiones, lenguas y culturas diferentes,  y a la vez  ha sido un pueblo que ha tenido que emigrar. Esto debería facilitarnos una mejor y más adecuada comprensión y respuesta para la convivencia en la diversidad.

Las personas inmigrantes no son ajenas a la sociedad, sino que son parte del futuro que estamos construyendo desde ahora entre todos, y no cabe su integración sin el reconocimiento y garantía de sus derechos, según se recoge en la Declaración Universal de Derechos Humanos, acorde con el ideal de la igualdad y el  principio de no discriminación.

La inmigración tiene y ha tenido efectos muy positivos  y objetivables para nuestra sociedad. Y esto debe tenerse en cuenta para no presentar el hecho migratorio exclusivamente como un problema.

La diversidad es una oportunidad para la sociedad leonesa, pues las sociedades más diversas son también las más prósperas. Si se actúa eficazmente, esta diversidad aportará todo su potencial en los próximos años.

Las personas inmigrantes vienen a España (León) para trabajar. Por eso, inmigración tiene efectos  económicos netamente positivos para las sociedades receptoras al favorecer el aumento de la población activa y la elevación de la tasa de actividad femenina, contribuyendo a las arcas públicas a través de los impuestos directos e indirectos y las cotizaciones a la seguridad social, favoreciendo el incremento del consumo y creando nuevas iniciativas empresariales.

La población inmigrante extranjera sufre el riesgo de vivir y trabajar en condiciones de mayor precariedad y vulnerabilidad que la población autóctona. La apuesta por la diversidad exige, para que sea real, que toda la sociedad colabore para garantizar el ejercicio de los derechos sociales de todos.

Especiales dificultades tienen las mujeres inmigrantes, pues han permanecido invisibilizadas en los discursos migratorios, predominando estereotipos fuertemente arraigados en las sociedades receptoras, que asocian sumisión con mujeres migrantes, negando la capacidad emprendedora y las habilidades para sobrevivir en  condiciones adversas. La igualdad de género, que es un principio fundamental para nuestra  convivencia, logrado con la lucha de millones de mujeres, es un principio irrenunciable que debe garantizarse a toda la población femenina, independientemente de su país de origen.

Debe tenerse en cuenta que una parte importante de las personas inmigrantes aspiran a quedarse en España, adoptando medidas y políticas que favorezcan su integración cotidiana y perspectivas a largo plazo.

La integración es un proceso bidireccional y dinámico de ajuste mutuo por  parte de todas las personas que habitamos en esta sociedad. Es un proceso prolongado en el tiempo, que requiere esfuerzos de todos, tanto por parte de la población inmigrada como de la sociedad receptora.

Es muy importante que las políticas de inmigración y de integración gocen de una estabilidad en el tiempo. Debe destacarse el papel fundamental que tiene la escuela en la acomodación a la sociedad receptora de las hijas e hijos de la población inmigrante, futuras ciudadanas y ciudadanos de León. El sistema educativo debe impulsar la equidad y la igualdad de oportunidades para todo el alumnado, de manera que cuando este termine su recorrido educativo tenga las mismas oportunidades de integrarse en la sociedad y en el mercado laboral.

Llevar a cabo estas tareas es función tanto de los poderes públicos – promoviendo políticas e iniciativas orientadas a favorecer la integración de las personas inmigrantes-, como de la sociedad civil – ofreciendo acompañamiento y apoyo en los procesos de acogida a las personas recién llegadas. El papel de las asociaciones de los nacionales de los distintos países es esencial en este proceso.

Esta Declaración muestra un compromiso sobre principios y valores  y aspira influir en las instituciones y a sociedad en general, para contribuir a rechazar activamente discursos que estigmatizan la inmigración, desde el prejuicio y la generalización abusiva, pidiendo a la sociedad leonesa rechazar las formas abiertas y sutiles de racismo y xenofobia, así como a contrarrestar y denunciar los comportamientos inaceptables.

El Consejo Municipal de Inmigración de León solicita a los medios de comunicación que continúen sus esfuerzos en la formación continua de sus profesionales para evitar la reproducción de estereotipos negativos sobre los inmigrantes, cuidando especialmente de no tratarlos como un colectivo homogéneo y aplicando los decálogos de buenas prácticas sobre esta materia.

La inmigración y las diversidades que la acompañan deben ser una oportunidad y un estímulo para  pensar entre todos  la sociedad que queremos para esta ciudad y sus  futuras generaciones. Aceptando que en el corto plazo esta nueva realidad puede generar dificultades – normales en todo proceso de cambio social-, y que debemos resolverlas positivamente, para poner las bases de un futuro mejor. Especialmente debemos ser sensibles con la situación de las personas refugiadas, víctimas de las guerras, de la discriminación, de la exclusión, del miedo a las represalias, que no podemos ignorar.  Ningún niño merece vivir asustado y sin hogar. Las familias que llegan a Europa necesitan nuestra ayuda, sobre todo desde la administración pública más cercana a los ciudadanos y las entidades sociales más implicadas en el apoyo y protección de las personas más vulnerables.

En este camino, el Consejo continuará con su trabajo para mejorar la convivencia en la diversidad, y para que los Derechos Humanos sean respetados para todas las personas, reivindicando el compromiso para que León sea una ciudad diversa y abierta, con oportunidades de una vida digna para todas las personas.

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