Una humilde rosa salvaje, escuchó el trino de un ave canora mientras estiraba sus pétalos al sol. –Buen sol, ¿te gusta el sonido del ave? – Ya lo creo Rosa, es una maravilla. – Cómo me gustaría poder emitir esas notas. – Bueno no se puede tener todo, tú posees unos hermosos pétalos y un fragante aroma de los que carece el ave. Rosa quedó pensativa un rato mientras seguía escuchando aquel hermoso vibrar de las notas en la garganta del pájaro. -¡Ya lo tengo! Le daré al ruiseñor unos cuantos pétalos a cambio de que él me ofrezca unas cuantas notas de su garganta.
Dicen que aquel bosque quedó prendado de la hermosa voz que Rosa consiguió a cambio de la mitad de sus pétalos. El ave a su vez, consiguió una presencia luminosa al añadir aquellos pétalos a su plumaje. Ambos formaron un dúo al que iban a escuchar todos los habitantes próximos al bosque. También dicen que allí se formó la primera escuela de canto. Ellos fueron los encargados de transmitir a todos los que lo solicitaban, el aprendizaje de las bellas notas que tan bien conocían.
La leyenda precedente, va dedicada a un ilustre músico, vecino de Veguellina de Órbigo, aunque afincado en Valladolid. Me refiero a Valentín Benavides, director del Coro de Cámara “Álterum Cor”, al que hemos podido escuchar esta mañana en el programa de RNE, “No es un día cualquiera” de Pepa Fernández. El coro fue elegido por su intervención en el pasado “Festival de música Tomás Luís de Victoria” de Ávila.
Precisamente Valentín Benavides obtuvo en septiembre de 2003 el tercer premio del II Concurso Internacional de Composición “Tomás Luís de Victoria por su obra Ave María. En diciembre de ese mismo año ganó el XXIV Premio de Composición “Cristóbal Halffter” por su creación para órgano “de Studio Canonis”. En diciembre de 2004, sus obras “una Noche de Luna” y “ad Nativitatem” lograron los primeros premios en las dos modalidades (coro mixto adulto y coro infantil, respectivamente) del X Concurso de Composición “Ciudad de la Laguna” (Tenerife) Desde entonces hasta ahora, ha habido multitud de premios, uno de los más cercanos es en el 2015 con “Álterum Cor”, ganan el primer premio “Internacional de Habaneras de Torrevieja” después de diez años sin ganarlo ninguna representación española. Valentin Benavides logra con “Álterum Cor”, este prestigioso galardón. Además en 2016, se alzan con el “Gran Premio Nacional Coral de España”. A este premio, tienes que ganarte el derecho a ir, ya que anteriormente, has tenido que ganar otros premios nacionales. Éstos son algunas muestras de los laureles que Valentín Benavides ha obtenido como director de “Álterum Cor” y también de la “Asociación Coral Harmonía”. Un lujo de músico al que aún no hemos podido disfrutar en Veguellina de Órbigo, su pueblo. Desde estas líneas hago la petición a las entidades y autoridades competentes para tener la posibilidad de traer a Valentín Benavides a Veguellina de Órbigo, y que sus paisanos podamos admirar y sobre todo escuchar lo que este músico ha logrado en su dilatada carrera musical.
Mordida existencial: Un regalo para los oídos fue escuchar por la radio a “Álterum Cor” y a Valentín Benavides contestar a las preguntas de Pepa en su programa. Vaya para él una mordida de gratitud, para que siga con el mismo ímpetu en ese trabajo musical, cultural y saludable que es la música con mayúsculas.
Manuela Bodas Puente – Veguellina de Órbigo

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