En el Bernabéu se vivió una gran tarde de fútbol. El conjunto de Zidane puso la quinta desde el primer momento y arrolló a un impotente Osasuna que, sin embargo, salió con dos goles en su cuenta particular del feudo blanco. Un imperial Modric llevó el manejo de la nave y salió por la puerta grande con la grada en pie y rendida al croata.

img_6225Volvía Cristiano al once del Real Madrid y de qué manera. Seis minutos tardó en abrir el marcador con asistencia de Bale. El Madrid necesitaba espacios y los encontraba. Acto seguido al gol, un pase de Morata no lo aprovechó ni Danilo en primera instancia, ni Kroos en segunda para anotar. Los merengues continuaban dominando el partido a su antojo. Llegadas una y otra vez por la banda izquierda desbordaban a un Osasuna a merced. Bale con disparos lejanos y a balón parado Ramos pudieron aumentar la cuenta. El partido se adormeció pero Osasuna lo despertó. Unai García tuvo la única de los navarros con un cabezazo al larguero y en la siguiente jugada, un rechace de Nauzet, lo aprovechó Danilo para poner el 2-0. Justo antes del entretiempo, Kroos decidió repartir caramelos. Uno de ellos le cayó a Ramos en un córner para liquidar el partido. 3-0 y un solo equipo sobre la cancha.

En la reanudación más de lo mismo. Tras una doble de Kovacic y Morata, Kroos se puso el uniforme de repartidor y puso otro caramelito, esta vez en la cabeza de Pepe para el 4-0. El baile era considerable, el Madrid está engrasando la maquinaria poco a poco. Redondeaba su enorme partido Luka Modric con el 5-0, justo antes de ser sustituido por Asensio. El Bernabéu coreó su nombre como nunca. El recién ingresado Oriol Riera puso el 5-1 de un gran cabezazo. El partido estaba abierto para el disfrute de todo aquel que se acercó al estadio. El colegiado no aplicó el ‘penalti sobre gol, gol’ del colegio y señaló la pena máxima para Osasuna. Fue la oportunidad de lucirse para Kiko Casilla que logró parar el penalti. Benzema lanzaba un balón al travesaño en lo que pudo ser el sexto. Los blancos se gustaban cuando David García recortó de nuevo distancias con un golazo de cabeza. El partido moría en el tiempo pero no en el juego. Hasta el pitido final pudo haber más goles. Una gran tarde de fútbol en el Bernabéu.

Un Real Madrid engrasado y gustándose. Eléctrico en transiciones ofensivas y mortal en la pegada. Este equipo gusta y mucho en el Bernabéu aunque hoy no tuvo rival enfrente. Tres partidos, tres victorias solventes y la sensación de que todos los jugadores están enchufados.

 

Juan Lorenzana Prieto

Fotografías: Federico Titone

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