Desde que se pusiera en marcha en el año 1987 de la mano de su presidente, Manuel Lamelas Viloria, y su secretario, Francisco Rodríguez, la Brigada nació como respuesta al deseo de proteger a los mineros en aquellos accidentes que pudieran suceder.

Durante la visita, el delegado territorial de la Junta en León, Guillermo García Martín, ha ensalzado el trabajo que han desempeñado todos los brigadistas “tanto los que han pasado por aquí como los que lo seguís haciendo en estos momentos con el fin de garantizar la seguridad de vuestros compañeros mineros”. Asimismo, ha destacado la labor de estos profesionales de la minería “quienes, voluntariamente, han cedido su tiempo en ofrecerse a los demás, de forma desinteresada, bajo la única bandera del servicio al compañero en cualquier tiempo y lugar”. En este sentido, ha hecho referencia a las palabras de Lamelas, “mientras haya un minero dentro de la mina, habrá un brigadista para protegerlo”.

Por otro lado, García Martín ha querido remarcar que, teniendo en cuenta la incertidumbre en cuanto al futuro de la mina, “es preciso estar preparado con nuestros mejores efectivos para afrontar un mañana con ilusión, demostrando la mayor entereza por defender lo nuestro”.

La Brigada de Salvamento Minero del Bierzo Alto ha cumplido, este 2017, treinta años desde que naciera con la vocación de dar soporte al colectivo minero en general. Su ámbito de actuación se centró, en principio, en la comarca del Bierzo, aunque sin descartar cualquier otra actuación que pudiera surgir en otros puntos de la provincia leonesa.

En estos 30 años, han tenido lugar multitud de acontecimientos, que se han desarrollado, según ha subrayado el delegado territorial, con una profesionalidad intachable. Entre ellos, se pueden citar el incendio de la mina Mosquitera en 1989, el rescate en 2008 en Torre del Bierzo o el salvamento con vida de los mineros, Óscar Fernández y Elder Francisco Magro, atrapados durante 50 horas en el Pozo Albares en 2003.