El acceso al colegio La Anunciata se traslada desde el lunes a la calle Azorín para permitir la continuación de estos trabajos, que tienen un coste de 190.137 euros e incluyen también la rehabilitación de la calle Padre Coll

 

 Las obras para la rehabilitación de las aceras de la calle Dominicas van a suponer la modificación del tráfico de esta zona del Barrio Paraíso Cantinas con el objetivo de que se puedan desarrollar los trabajos en el menor tiempo posible y con la mínima incidencia para residentes y ciudadanía en general. 

Desde este jueves, la calle está cortada al tráfico para permitir el tránsito de la maquinaria pesada necesaria para iniciar los trabajos del cambio de las aceras, lo que obliga a que solo las personas residentes en esta vía puedan acceder a ella. Además, el alumnado del colegio La Anunciata y sus padres y madres podrán entrar en la calle solo durante este jueves y el viernes para que los estudiantes pasen a las instalaciones educativas como es habitual. 

Desde el lunes 27 de septiembre, el acceso de todo el alumnado será por las puertas de este centro educativo por la calle Azorín, puesto que se habilitará el garaje para la entrada de los cursos 4º, 5º y 6º de Primaria así como 1º a 4º de la ESO. Además, los estudiantes de 1º, 2º y 3º de Primaria y Educación Infantil, así como madrugadores, entrarán por la puerta blanca, tal y como ha anunciado el propio colegio. 

El concejal de Servicios Generales del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo, Manuel Ángel García Aller, traslada sus disculpas a las personas afectadas por estas obras ante “los posibles inconvenientes que van a generar durante su desarrollo”, al tiempo que solicita “paciencia” para que se puedan finalizar estos trabajos en el menor tiempo posible y así facilitar “la accesibilidad de todas las personas que diariamente se desplazan por las aceras de las calles Dominicas y Padre Coll”, una vía que también va a ser rehabilitada en las próximas fechas dentro de este mismo plan. 

Estas obras han sido adjudicadas por un total de 190.137 euros, pese a que el proyecto inicial se había licitado en 244.000 euros, y suponen la rehabilitación de los acerados de dos calles con un importante trasiego de personas, muchas de ellas mayores, de ahí la necesidad de esta obra “muy demandada por los vecinos y vecinas del barrio”, tal y como subraya García Aller. Es además un proyecto que ya era un compromiso electoral y por el que también se han interesado otros grupos políticos de la corporación municipal.