Ayer, domingo 19 de septiembre, finalizó la media veda en Castilla y León. Esta temporada de caza es el inicio de la caza menor en la comunidad.

Se han cazado como especies principales: codornices, palomas y conejos, estos últimos sólo en los acotados que lo han decidido.

La codorniz, que es una especie migratoria de distribución muy irregular en Castilla y León, este año ha escaseado en las zonas donde habitualmente era abundante en otras temporadas, León, Palencia, Burgos, Zamora o Soria. Ha sido una mala temporada en general con contadas excepciones.

Las palomas torcaces si que han sido abundantes y los conejos en función de cada lugar.

La nueva normativa de caza ha establecido novedades administrativas, nuevas autorizaciones para cazar en los acotados con información detallada para los cazadores y los agentes forestales. Posteriormente habrá que hacer memorias detalladas e informes de cada especie y la situación de las mismas.

Ahora queda esperar al cuarto domingo de octubre donde comenzará la temporada general de la caza menor, que estará abierta hasta finales de enero. No parece que haya buenas expectativas para las perdices. Los bandos que se han visto en la media veda, no han sido muy abundantes en cuanto a número de patirrojas, aunque como siempre, hay diferencias por zonas, pero en general las expectativas no son muy buenas. Esperemos que cuando los cazadores salgan al campo, se compruebe lo contrario.

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