Hoy se ha firmado el acuerdo para la mutua cesión de dependencias e infraestructuras en el Edificio CRAI-TIC del Campus de Vegazana.

El Rector de la Universidad de León (ULE), Juan Francisco García Marín, y el Consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta, y Presidente de la Fundación Centro de Supercomputación de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, han firmado esta mañana un acuerdo para la mutua cesión de espacios e infraestructuras del edificio CRAI-TIC del Campus de Vegazana, que alberga diversos servicios tecnológicos de la ULE, entre ellos el centro de proceso de datos y aulas de informática, así como la sede de esta Fundación, participada por la Junta de Castilla y León y por la ULE.

El objeto del acuerdo suscrito en el propio CRAI-TIC por Juan Francisco García Marín y Juan Carlos Suárez-Quiñones, en un acto que ha contado también con la presencia del Vicerrector de Infraestructuras y Sostenibilidad, Ramón Ángel Fernández, el Director General de SCAYLE, Vicente Matellán Olivera, la Directora General de Telecomunicaciones y Transformación Digital, Elena Álvarez Vázquez, y el Delegado de la Junta, Juan Martínez Majó, es la ampliación de los espacios que ocupa el Centro de Supercomputación desde el año 2017, así como la compartición por ambas instituciones del sistema de generación fotovoltaico de electricidad y del nuevo centro de transformación que SCAYLE financiará en los próximos meses para mejorar la eficiencia energética del edificio.

Gracias a este compromiso, se incrementará sensiblemente la superficie destinada al supercomputador Caléndula, lo que facilitará la ubicación de nuevos equipamientos para ampliar su capacidad de cálculo.

PANELES FOTOVOLTÁICOS PARA FAVORECER LA ‘TRANSICIÓN VERDE’

Hay que destacar que la instalación de paneles fotovoltaicos en la cubierta del edificio permitirá a la Fundación autogenerar parte de su consumo eléctrico, considerablemente elevado como consecuencia del número de equipos informáticos que utiliza y de sus especiales necesidades de refrigeración.

El centro de transformación será a su vez redimensionado para ser capaz de dar servicio a las ampliaciones de la potencia de cálculo previstas por SCAYLE. Ambas mejoras redundarán en beneficio tanto de SCAYLE como de la Universidad de León, generando ahorros, reduciendo la huella de carbono y favoreciendo las infraestructuras sostenibles y la ‘transición verde’, en sintonía con los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas y los principios rectores de los fondos Next Generation EU y del Plan nacional de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

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