La Junta de Gobierno Local ha dado luz verde a este trámite que facilitará la apertura de una oficina externa para tramitar las ayudas a las que podrán acceder los propietarios de las viviendas afectadas por el Plan Especial de Rehabilitación y Regeneración Urbana del barrio, aprobado por la unanimidad del Pleno en el mes de agosto.

El Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo ha aprobado el modelo de gestión previsto en el convenio del Plan Especial de Rehabilitación y Regeneración Urbana de Pinilla que permitirá desarrollar una serie de actuaciones urbanísticas encaminadas “a evolucionar el área de actuación hacia un barrio con funciones asistenciales y de adaptabilidad social para mayores”.

La Junta de Gobierno Local ha avanzado en este trámite que permitirá la apertura de una oficina de gestión multidisciplinar externa para informar de manera directa a los potenciales beneficiarios de las ayudas públicas y asesorarles en su tramitación.

Esta oficina de gestión y rehabilitación del programa, que se licitará de acuerdo a otros modelos exitosos en Castilla y León, se ubicaría en el edificio municipal que alberga el punto de información juvenil, por su bajo coste de adaptación su ubicación en barrio.

Para ello, se realizará una adaptación con pequeños cambios en las instalaciones que permitan ubicar hasta siete nuevos puestos de trabajo, entre funcionarios, personal contratado en la oficina y zonas de atención al público, garantizando en todo caso la coexistencia con el servicio de Juventud.

Este plan especial permitirá habilitar ayudas públicas para actuar en un total de 938 viviendas, 72 de ellas en una primera fase, con un máximo de 18.600 euros de media por vivienda para mejoraras relacionadas con seguridad, accesibilidad y eficiencia energética.

La primera fase, que se desarrollará durante cinco años, cuenta con un presupuesto global de 1,98 millones de euros, de los que la Junta de Castilla y León aporta 1 millón de euros, el Ministerio de Fomento 208.000 y el Ayuntamiento 773.700 euros.

Por su parte, los propietarios de los inmuebles que soliciten beneficiarse de esta línea de ayudas sólo tendrían que abonar, desde las propias comunidades de vecinos, las tasas e impuestos que lleva aparejada cualquier remodelación, actuación u obra en vivienda.

El objetivo final es desarrollar un Área de Regeneración Urbana (ARU) que mejore la eficiencia energética de los edificios, facilite la supresión de barreras arquitectónicas o la adecuación de los espacios púbicos y viviendas a las necesidades de las personas mayores, según ha recordado el concejal de Urbanismo, Manuel Ángel García Aller, quien ha destacado este paso adelante que permite avanzar en la próxima tramitación de las ayudas.

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