Volver a urbanizar Ordoño es insostenible y vergonzoso en tiempos de pandemia.

Suprimir la circulación de autobuses por la Avenida Ordoño II atenta contra la movilidad sostenible.

Apenas han transcurrido dos años desde que finalizaran las últimas obras de pavimentación de la Avenida Ordoño II, y ya está a  punto de adjudicarse una nueva  urbanización,  con un presupuesto que asciende a 480.278,86€.  Ecologistas en Acción quiere mostrar públicamente su oposición al considerar  que el proyecto  de reurbanización contraviene los principios de la movilidad sostenible y supone un despilfarro vergonzoso en estos momentos en los que se debe priorizar el gasto social.

El proyecto de la enésima remodelación de la avenida Ordoño II en León  alardea de fomentar la  “sostenibilidad” y la “accesibilidad”, pero suprime las líneas de autobús que la atraviesan (cuatro de las trece con las que cuenta el  municipio). Los autobuses urbanos deben seguir circulando y parando en  Ordoño,   porque en este vial principal se encuentran destinos muy frecuentados que son  de visita obligada: las oficinas municipales, las dependencias provinciales de tráfico, el catastro, bancos, despachos profesionales,…. Eliminar el paso del bus dificultará el acceso a estos servicios y complicará el recorrido de los autobuses,  en detrimento de la eficiencia y  buen funcionamiento del transporte público de la ciudad.

Básicamente la actuación consiste en elevar la calzada en las calles  Ordoño II y  Alcázar de Toledo hasta el nivel de las aceras y configurar una plataforma única al mismo nivel. Para ello se recrecerá el aglomerado de la calzada central y se extenderá una capa final que irá pintada con dibujos geométricos  de diferentes colores. Nos preguntamos ¿cuál será el coste de la limpieza y mantenimiento de este suelo “decorado”?

Al margen de criterios estéticos,  lo que es indudable es que estas obras se han decidido sin contar con los vecinos afectados  ni el consenso de asociaciones y colectivos ciudadanos, especialmente por haberse aprobado su contratación  durante el estado de alarma en el que el foco de atención se encontraba en la pandemia del COVID-19. Una nueva muestra de gestión opaca y de espaldas a la ciudadanía, que se ha encontrado tras el confinamiento, con un proyecto totalmente definido que tiene que aceptar, sin poder participar en los procesos de decisión.

Ni siquiera la pandemia ha sido capaz de desterrar  proyectos caprichosos e injustificados como este,  que seguirán despilfarrando el dinero de nuestros impuestos en cantidad que ronda los 500.000 euros, sin contar el sobrecoste que,  como toda obra civil en España, tendrán los modificados del proyecto. Ante la acuciante necesidad de muchas familias de ayuda social directa, el gasto de dinero público en volver a remodelar Ordoño no parece el mejor uso de unos caudales  mermados, sobre todo cuando no ha existido un debate riguroso

Evaluada en términos del bien común esta inversión municipal no soporta el más mínimo análisis de coste- beneficio, y tiene por tanto el significado económico de tantos otros proyectos inútiles que han llevado a este país al endeudamiento y al empobrecimiento de la mayoría de la población: drenar el dinero del contribuyente hacia los bolsillos de los contratistas que se vean favorecidos por la adjudicación de las obras.

Desde Ecologistas en Acción reclamamos la reconsideración del proyecto y el emplazamiento a la sociedad civil  a expresar sus distintos puntos de vista sobre como emplear estos recursos. Igualmente animamos a participar en la recogida de firmas online:

https://www.change.org/p/alcalde-de-leon-paremos-el-proyecto-para-pintar-el-centro-de-leon

Fdo.: Junta Directiva de Ecologistas en Acción

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