Reducirá los impuestos municipales destinados a la recogida de basuras en toda la provincia, la contaminación disminuirá y se crearán puestos de trabajo para el funcionamiento de este sistema.

El mundo compra un millón de botellas de plástico por minuto que acaban en vertederos o en el mar. El vertido constante de basura infesta el mar de millones de plásticos minúsculos que acaban de nuevo en nuestra comida.

Izquierda Unida propone la implantación complementaria del conocido como sistema europeo de retorno de envases en la provincia de León como complemento al actual. Igual que Valencia o Pamplona están implantando máquinas de reciclaje y el usuario recibe 10 céntimos por envase que depositan o tickets de descuentos para realizar compras en los centros donde se instalan, proponemos que se empiece por implantar también en los núcleos urbanos más importantes de nuestra provincia este sistema de depósito, devolución y retorno de envases (SDDR), con este sistema de retorno para envases.

Este método de reciclaje, mediante el cual, cuando se retorna el envase, la máquina o la tienda devuelve dinero, es usado de forma habitual en Alemania, Noruega, Finlandia, Suecia o Países Bajos y llega a niveles de recuperación de entre el 80 y 90%. Baleares y Navarra ya tienen una normativa para su implantación.

Este método de reciclaje no genera ningún residuo y el establecimiento podrá reutilizar el recipiente. Cada comercio puede escoger entre dos sistemas: el manual, típico de tiendas pequeñas, o a través de una máquina, propio de grandes superficies. Esta forma de reciclaje permite no solo recuperar y reutilizar los envases, sino que evita que se tiren o abandonen en playas, montañas o entornos urbanos. Además, contribuye a la economía circular limpia y a la lucha contra el cambio climático.

Es un sistema complementario a la gestión de la basura. Se trata de recuperar un sistema que ya tuvimos hace años, cuando devolvíamos las botellas para aprovecharlas de nuevo. Alemania lo implantó en 2003 y ha conseguido reciclar el 98,5% de latas y botellas de plástico.

Además, por normativa europea, debemos recuperar el 90% de los envases de bebida. Con el método actual que tenemos en nuestra provincia no llegamos. El actual sistema de Ecoembes no funciona, pues no cumple los objetivos. Ecoembes es la empresa encargada de recolectar el dinero de todos los productores y, en teoría, pagar a los Ayuntamientos para que éstos hagan la recogida y selección de los residuos. Cuando se comercializa un envase, el productor ya ha pagado para que éste sea reciclable. Mientras que el sistema actual de recogida y separación con contenedores en la calle, donde los datos oficiales que hay a nivel nacional indican que se separa el 66% de los materiales, el sistema de reutilización alcanza unos índices de recuperación del 98% de los envases, lo cual es un porcentaje muy superior.

El sistema de retorno es la única manera, por lo tanto, que tenemos de conseguir este objetivo marcado por Europa. Por eso Izquierda Unida de León también pedirá a la Junta de Castilla y León y al Gobierno que ayuden a implantarlo.

El retorno de botellas y latas a las tiendas acabaría con el abandono diario de 30 millones de envases. Porque no solo afecta al medioambiente, también a nuestra alimentación: entre 5 y 13 millones de toneladas de plástico se filtran cada año en los océanos del mundo y son ingeridos por organismos como aves y peces. Investigadores de la Universidad de Ghent han calculado que las personas que comen marisco ingieren al menos 11.000 pequeñas piezas de plástico al año.

Navarra aprobó recientemente la Ley Foral de Residuos, que prevé la implantación de sistemas de retorno (también conocidos como SDDR: Sistemas de Depósito, Devolución y Retorno). Baleares cuenta también con un reciente proyecto de Ley de Residuos, que obligará al Govern a instalar un sistema de retorno.

Entendemos desde Izquierda Unida que la sostenibilidad del medio ambiente no es una opción, es el camino necesario e imprescindible en nuestra sociedad si queremos que las futuras generaciones puedan heredar un mundo habitable. Esta opción supone un ejercicio de responsabilidad tanto política, como social y personal.

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