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Desde IzAb nos alegramos de que la ciudad no haya sufrido una huelga de basuras estas fechas. Del mismo modo esperamos que se cumplan todas las condiciones pactadas en su momento para municipalizar el servicio, que incluía ratios mínimos de personal e inversiones que el Ayuntamiento nunca ha cumplido y la ciudadanía ha sufrido; reduciendo el servicio a mínimos durante 6 meses, siendo “adecentado” la otra mitad del año gracias a los fondos de la Junta, destinados a contratación de personal en los municipios.

Lo que no se entiende en absoluto es que ahora nos sorprendan con un cambio de “ubicación” de la plantilla, si los técnicos le dan el visto bueno, y se encaje con calzador en el Instituto Leonés de Renovación Urbana y Vivienda (ILRUV). La situación actual no impedía el encuadre de la plantilla en la RPT, ni el cambio tampoco debe suponer para nada un cambio el modelo de organización del servicio como tal. Eso si, el ILRUV es una Sociedad Mercantil Anónima, lo que permite la entrada de socios privados cuando así lo decida el pleno municipal, cuestión que facilitaría enormemente un proceso de reprivatización del servicio en caso de iniciarse.

Nos preguntamos si esta es la verdadera razón del traspaso a una empresa cuya actividad se parece a la del servicio de limpieza viaria y recogida de basuras como un huevo a una castaña, o si solo es darle el capricho a alguna concejala con manía persecutoria contra el Órgano de Gestión Diferenciada que disfruta todavía el servicio.

El tiempo dirá por qué derroteros caminará el proceso pero mucho nos tememos que las ganas de privatización han vuelto, de un modo más soterrado, sibilino, y pueden llevar a la ciudad al mismo desastre que ya provocó en su momento un agujero en forma de 100 millones de euros de deuda en su momento. Porque el servicio funciona si se gestiona, cosa que el PP no hizo en el pasado y sigue demostrando, le da mucha pereza en el presente.