Hasta hace seis años existía una restricción que obligaba a los comercios a empezar las rebajas el 7 de enero y terminarlas el 28 de febrero. Sin embargo, el Gobierno permite que se abran los períodos de rebajas, liberando a los comercios a poner sus productos en rebajas cuando ellos quieran, el tiempo que quieran y sin tener que limitarse a sólo 2 temporadas de rebajas, a partir del 1 de enero las tiendas podrán hacer “lo que quieran” con sus Rebajas de 2018, tanto de invierno como de verano.

–         “El pequeño comercio lo tiene realmente complicado, las rebajas en el mundo online han comenzado hace tiempo, son escandalosas y de muy difícil competencia, van del 30% hasta el 70% en algunas marcas de tecnología”, manifiesta Javier Menéndez Gayo Presidente de la Asociación Leonesa de Comercio.

–         Los comerciantes del mundo de la moda y complementos se aferran a las rebajas de invierno para dar salida a la ropa que no han vendido tanto por el calor sofocante de otoño. “No ha sido un buen año para la industria de la moda, razón de más para poner toda la carne en el asador en época de descuentos”, apostilla Menéndez Gayo

–         “No podemos esperar mucho gasto en rebajas cuando el sueldo medio oscila entre 700 y mil euros”, reivindica Menéndez Gayo

No todo es bueno cuando hablamos de rebajas, llega un momento en el que el consumidor no tiene claro cuál es el precio real de un producto ya que “tiene la sensación de vivir en un año continuo de rebajas” por este motivo desde ALECO se están buscando fórmulas para tratar de regularizar los períodos de rebajas. «Hemos llegado al punto de que las de invierno comienzan en plena Navidad, lo que reduce los márgenes de venta y estropea la temporada», se lamenta Menéndez Gayo. “Desde ALECO nos gustaría reclamar al Gobierno que se retome la fórmula anterior y que las rebajas vuelvan a tener fechas «cerradas», en enero y julio. “También queremos plantear a las grandes firmas que diferencien las rebajas de promociones como el black friday, cibermonday o summer promotion, pero sabemos que la última palabra la tienen los más fuertes”.

Desde ALECO te damos motivos suficientes para comprar en el comercio de proximidad:

1.-Necesitamos tocar

En realidad, mucho más que eso: utilizamos los cinco sentidos para comunicarnos con el exterior, para recibir continuamente información y luego poder evaluar y decidir.

Tocar, oler, probar, escuchar y ver… en tres dimensiones.

En la tienda de siempre puedes desarrollar la experiencia completa de la compra. ¿Quién necesita “simular la realidad” cuando puedes “sumergirte en la realidad”?

  1. El comercio local está muy cerca

Para cambiar aquel artículo que, definitivamente, no acabó de convencernos en casa. Para recibir el asesoramiento experto en directo. O para pasear tranquilamente, viendo escaparates.

Puedes acercarte cuando tú decidas, sin convertirte en rehén en tu casa esperando un paquete que puede que llegue ahora, más tarde, dentro de seis horas…

  1. Lo pagas cuando te lo llevas

No antes de haberlo recibido.

No antes de probártelo, si lo deseas (como la ropa, un perfume…)

Lo examinas en detalle, preguntas…

Y tu dinero en tu bolsillo hasta que te entregan tu compra.

  1. Te ofrecemos opciones diferentes

¿Dudas? ¿Visto de cerca, lo que querías comprar te decepciona?

No te preocupes, te ofrecemos opciones: otro color, otro tamaño, otro artículo. Alternativas en las que ni siquiera habías pensado porque, nosotros, los comerciantes, conocemos nuestro negocio.

No estás solo delante de un “panel” estrujándote el cerebro. Estamos aquí y te respondemos en directo.

No queremos que te vayas de vacío, queremos que compres y que sea aquello que te satisfaga. Porque vas a volver.

Y si en esta ocasión no has encontrado nada de tu agrado, te despedimos con una sonrisa. Ya sabes, queremos que vuelvas.

  1. El comercio local crea comunidad

Piénsalo: ¿Te apetece vivir en un sitio en el que no hay cerca una zona comercial? ¿En un barrio fantasma que no tenga tiendas para comprar productos básicos? ¿Dónde no haya comercios y servicios a tu alcance?

La mejor vida social se hace en la calle (sí, incluso con tu grupo de amigos de Facebook) y los pequeños comercios la llenamos de animación y de oportunidades para relacionarnos con otros. Ofrecemos, también, ocasiones para el ocio fuera de las paredes de tu habitación.

Además, el comercio local suele generar más responsabilidad social, la economía revierte en mayor medida en la comunidad más cercana y es más probable que se utilicen redes de proximidad de abastecimiento.

Lo mires por donde lo mires, el comercio de proximidad genera riqueza en la ciudad. ¿lo compartimos?

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