
David González es uno de los escritores con más presente y futuro de nuestro país. Y es de León….Periodista actualmente en EsDiario y colaborador de habitual de televisión, David González repasa la historia de una familia que, aunque haya pasado medio siglo, sigue dando que hablar y por muchos motivos. Esta no es su única publicación, también ha escrito “10 historias de desamor que hicieron historia”.

Su nuevo libro es todo un éxito: La familia franco 50 años después.
En Leon7dias hemos podido hablar con él para que él mismo nos diga lo que nos podemos encontrar.
Cuéntanos un poco David lo que quieres transmitir con este libro
“El libro no deja de ser la historia de una familia con un apellido importante que durante años fue un privilegio y tras la muerte de su abuelo empezó también a pesar como una losa, al menos a nivel social y en cuanto lo que trasladaba la prensa de ellos”.
50 años después….¿a qué te refieres? ¿Por donde nos van a llevar estas páginas?
“No es un libro sobre la dictadura, es un libro sobre la democracia. La editorial encargó el libro con intención del medio siglo de la muerte de Franco. La idea es transitar estas cinco décadas de la mano de todos los descendientes del dictador. La verdad es que el cómo han pasado estos años y lo que ha sucedido con ellos dice mucho de nuestro país”.
¿Por qué la familia Franco sigue dando tanto que hablar 50 años después?
Franco convirtió a su familia en parte de la vida institucional. En ese sentido fue un dictador raro. No eran una familia real, pero casi. De hecho la reina Sofía en sus memorias cuanta que al aterrizar en España una de las cosas que más le llamó la atención es que la familia Franco casi tenía un papel de Estado. Algo muy inusual. Cuando murió el dictador su hija y sus nietos mayores eran personajes muy conocidos. Para la mayoría de los españoles era la familia más conocida del país. Con la libertad de expresión llegaron medios de comunicación que empezaron a contar lo que hasta entonces se había callado de la familia. Además, los miembros más jóvenes entraron de hoz y coz en el negocio de la prensa del corazón. De hecho la primera exclusiva que se vende en nuestro país lo hace una nieta de Franco. En la actualidad siguen presentes por la polarización política que vivimos. Sin embargo, la cuarta generación es más discreta que la anterior, pero tienen un apellido demasiado marcado y al contrario que esa generación anterior no pasan de puntillas por la carga política que tiene el apellido. Puede que cierto contexto les facilite eso”.
Dicen que la unión de una familia desaparece cuando el patriarca o la matriarca fallece, ¿es esta una excepción?
“No lo fueron. Cuando en 1975 muere Franco sus nietos empiezan una diáspora familiar. Cada uno decide vivir su vida y buscar su individualidad dentro una familia que marcaba tanto. Por eso hubo años en los que para buscarse a sí mismo se rompió hasta cierto punto la unidad familiar. Carmen Martínez-Bordiú su fue a París siguiendo a un amor, su hermano Francis se marchó al Chile de Pinochet, Merry pasó de vender hasta un desnudo a desaparecer del mundanal ruido… Curiosamente, la unidad familiar vuelve A partir de 2017 cuando fallece la matriarca y empiezan las políticas de memoria y a tener juicios contra el Estado por propiedades como el Pazo de Meirás. Cuando se exhumaron los restos de Franco allí estuvieron casi todos los descendientes. Había que mantener una imagen de unidad frente a los enemigos. Parece una paradoja pero sin Pedro Sánchez a lo mejor no habríamos tenido la primera imagen de todos los Franco juntos casi desde 1975”.
¿Qué le dirías al lector que se va encontrar en este libro?
“La historia de una familia marcada por su apellido en la que hay de todo: traiciones, amores y hasta la presencia de la muerte constantemente. He intentado acercarme a cada miembro de la familia de forma individual. Intentando entender el por qué de decisiones y acontecimientos. Les diría a los lectores que se enfrentaran a libro como lo hice yo al escribirlo, sin prejuicios”.
¿Qué hay a día de hoy de la famosa fortuna de los Franco?
“He intentado esclarecer la parte económica hasta donde he podido. Hay aspectos que no llegaremos a saber nunca. Cuando murió Carmen Franco (la única hija de Francisco Franco) su fortuna se tasó en 500 millones de euros. Lo cierto es que desde entonces han vendido muchas de sus empresas y dado el salto a nuevos sectores económicos. Durante la investigación para el libro se iban produciendo cambios en el holding de los Franco que me hacían rescribir de nuevo. Hoy una nueva generación, la de los bisnietos, está al frente de las nuevas operaciones económicas de la familia”.
Juan Lorenzana Prieto / L7D





