
1. ¿Cuéntanos por qué te dedicas a la fotografía y desde cuándo? ¿Eres profesional o aficionado?
Realmente, mi lugar principal es delante de la cámara, no detrás. Me dedico al mundo del modelaje porque es la forma más bonita de expresión y que más me llena, junto con la música y el baile. Empecé a tomármelo en serio hace unos 4 años y, aunque me considero una profesional en formación constante, me lo tomo con todo el rigor que exige el sector.
2. ¿Qué temática o género practicas habitualmente?
Como modelo, me muevo en casi todos los ámbitos. Lo que más me gusta es editorial, beauty y los anuncios. Los certámenes de belleza me han dado mucha soltura en el estilo «gala» y pasarela, por lo que también trabajo con muchas tiendas nacionales e internacionales de vestidos de gala.
3. ¿Con qué equipo trabajas?
Si te refieres a con quién trabajo y colaboro, intento rodearme de fotógrafos y fotógrafas que cuiden mucho cada uno de los detalles. Pero mi «equipo» va mucho más allá de la cámara: en este camino tengo la suerte de trabajar mano a mano con muchísimos profesionales de diferentes ámbitos. Desde maquilladores/as, caracterizadores/as, diseñadores/as, peluqueras/as… hasta videógrafos/as… he trabajado con estilos muy variados, desde lo más comercial hasta lo más vanguardista y editorial. Lo más bonito de todo esto es que cada uno de ellos/as me ha aportado algo único: técnicas nuevas, seguridad o una visión distinta de cada sesión. De hecho, después de tantas horas de rodaje, madrugones y sesiones intensas, muchos de esos profesionales se han convertido en verdaderos amigos/as. Al final, esa confianza y esa conexión personal es lo que hace que el resultado final sea excepcional. No es solo trabajo, es crear algo juntos.
4. ¿Algo más sobre ti o tu trabajo?
Mucha gente piensa que ser modelo es solo «salir guapa», pero es pura disciplina. Hay que ser realistas: en Galicia el mundo del modelaje no es tan amplio como en otras capitales, y al principio parece que casi no hay oportunidades. He tenido que trabajar mucho, buscar mis propios contactos y demostrar mi valía en un entorno donde no te regalan nada. A día de hoy, me siento profundamente agradecida por haber crecido tanto, pero que nadie se confunda: esto ha sido fruto de un esfuerzo constante. Empezar en un sitio con pocas salidas y lograr hacerse un hueco es lo que más valoro de mi trayectoria; me ha enseñado que, con trabajo, los límites los pones tú. Y, todavía me queda mucho que luchar y camino por recorrer
5. ¿En qué o en quién te inspiras normalmente?
Mi inspiración es una mezcla entre lo profesional y mis raíces. Me inspiro muchísimo analizando las fotografías de los grandes referentes del sector, de las editoriales de moda de las cabeceras más
importantes y las campañas de grandes marcas de ropa. Soy de las que se fija en cada detalle de las fotos que cuelgan en las tiendas; trato de entender qué quieren transmitir y cómo lo logran. Posteriormente, esto lo llevo a mí misma. Y, por supuesto, el paisaje gallego es mi inspiración constante. La fuerza de nuestra costa, nuestros montes y esa luz tan especial que tenemos en Galicia. Siempre intento que esa esencia gallega y la fuerza de nuestra naturaleza se transmitan en mis fotografías, fusionando la sofisticación de las marcas con la autenticidad de mi tierra.
6. ¿Cuánto tiempo llevas ejerciendo de modelo?
Pues la verdad es que esto viene de lejos. Mi primer desfile fue hace aproximadamente ocho años, y ese momento fue el punto de partida de todo. A raíz de subirme a la pasarela por primera vez, empezaron a surgir también las sesiones de fotografía, y desde entonces fue un camino que nunca abandoné. Es cierto que en los últimos tres años es cuando me he metido de lleno de una forma más profesional y enfocada, pero la base y la pasión se han ido formando durante casi mi media vida. Empezó como un complemento a mis otras facetas artísticas, pero esa constancia es la que me ha permitido convertirlo hoy en mi pasión.
7. ¿Dónde te publicitas?
Mi escaparate principal es Instagram. Ahí es donde cuelgo casi todos mis trabajos, desde las sesiones editoriales hasta los momentos en pasarela; es mi portfolio vivo y actualizado al día. Cuando alguien se interesa por mi perfil y contacta conmigo para una propuesta de trabajo, les envío directamente mi portfolio detallado y mi currículum. Creo que Instagram es la puerta de entrada perfecta, pero la formalidad de enviar tu material organizado es lo que marca la diferencia a la hora de cerrar una contratación.
8. En Instagram, ¿te pones tú en contacto con fotógrafos o es al revés?
Ha sido un proceso de evolución natural. Al principio, tienes que ser tú quien tire un poco más de los fotógrafos/as; si quieres abrirte espacio en este camino, no puedes quedarte sentada esperando a que te llamen. Yo buscaba activamente a profesionales cuyo estilo me gustaba para proponer colaboraciones y así ir construyendo mi portfolio. Con el tiempo, vas haciendo contactos, la gente empieza a conocer tu forma de trabajar y todo empieza a fluir un poco más. A día de hoy, las cosas han cambiado y son muchos los fotógrafos/as (u otros profesionales de este mundo: maquilladores/as, peluqueros/as, videógrafos/as, diseñadores/as…) que ya me escriben directamente a mí para proponerme proyectos. Aun así, mantengo siempre la iniciativa: si veo a un profesional que me gusta, no dudo en dar el primer paso y escribirle. Al final, se trata de crear buenos resultados.
9. ¿En qué te inspiras cuando preparas una sesión?
Miro muchas revistas y publicaciones internacionales como Vogue o Harper’s Bazaar. Me gusta crear un «moodboard» previo en las sesiones que yo organizado, para tener claros las ideas antes de empezar a trabajar
10. ¿Qué debe tener un modelo para que la sesión sea perfecta?
Como modelo, te diría que la clave absoluta es la actitud, la comunicación con el fotógrafo y, sobre todo, la humildad. Pero hay algo que considero vital para crecer: es fundamental pasar por sesiones que nos gustan un poco menos o que se salen totalmente de nuestra zona de confort. Es precisamente en esos retos donde más se aprende y se crece profesionalmente; te obligan a buscar registros nuevos que no sabías que tenías. Y, por encima de todo, la clave es confiar siempre en una misma. Si tú no crees en lo que estás transmitiendo frente a la cámara, nadie lo hará. Esa seguridad interior es lo que acaba traspasando el objetivo y convierte una buena foto en una foto perfecta.
11. ¿Cuánto tiempo puedes dedicar a maquillar a una modelo?
Cuando me toca encargarme de la preparación, ya sea para mí misma o para otra persona, soy bastante metódica. Normalmente suelo dedicar unos 30 minutos al maquillaje y otros 30 minutos a la peluquería. Es un tiempo equilibrado que me permite cuidar los detalles para que el resultado sea bueno en cámara, pero manteniendo la agilidad que requiere el ritmo de una sesión o de un desfile. Al final, esa hora de preparación previa es esencial para que luego, frente al objetivo, todo luzca perfecto y el trabajo de peluquería y maquillaje aguante durante toda la jornada.
12. ¿Sesiones en estudio o exteriores
Es difícil elegir porque cada uno aporta algo distinto, pero tengo mis preferencias según el tipo de producción. Por ejemplo, si la sesión implica demasiados cambios de ropa, prefiero mil veces el estudio. Es mucho más cómodo para trabajar los estilismos, retocar el maquillaje y mantener un ritmo ágil sin las complicaciones del clima o la falta de un espacio para cambiarse. Sin embargo, cuando se trata de producciones grandes en las que llevamos un equipo amplio, prefiero sin duda el exterior. Trabajar con un equipo completo (estilistas, asistentes, fotógrafos…) en un entorno abierto da una libertad creativa increíble. Como te decía antes, los paisajes de nuestra tierra tienen una fuerza que, cuando cuentas con la logística adecuada, hacen que el resultado final sea mágico.
13. ¿Alguna modelo favorita?
Me fijo muchísimo en las grandes leyendas de la pasarela como Coco Rocha, por esa capacidad que tiene de posar en movimiento y su expresividad. Pero, además de los grandes nombres, soy muy curiosa y me fijo constantemente en modelos que van apareciendo por Instagram. Hay muchísimo talento emergente en la red; me encanta observar
cómo posan chicas nuevas, cómo defienden estilos diferentes o cómo interactúan con la cámara. Al final, Instagram es como una revista de moda infinita y me sirve para estar al día de las nuevas tendencias y registros que van surgiendo
14. ¿Lo que más te gusta de tu profesión?
Lo que más me apasiona es, sin duda, la versatilidad de este trabajo. Es la magia de crear resultados tan diferentes siendo siempre yo misma. Esa versatilidad que te permite este mundo es increíble: un día puedo interpretar a una novia romántica y dulce, y al día siguiente transformarme en una mujer empoderada en una pasarela. Me encanta ver cómo, bajo la mirada de diferentes fotógrafos o marcas, mi imagen puede proyectar historias totalmente distintas sin perder mi identidad. Es un juego constante donde nunca dejas de sorprenderte de lo que eres capaz de transmitir.
15. ¿Cuál es tu público objetivo?
Mi público son principalmente las marcas de moda, diseñadores gallegos y nacionales, y agencias de publicidad que buscan una imagen joven, profesional y, sobre todo, con valores y humildad. Estoy muy orgullosa de mis raíces y de trabajar con el talento de mi tierra, pero tengo la mirada puesta en el futuro: me encantaría trabajar también con grandes profesionales de otras comunidades autónomas, especialmente de Madrid. Creo que dar el salto a la capital es un paso fundamental para cualquier modelo que quiera seguir evolucionando; allí el mercado es muy dinámico y me motiva muchísimo la idea de trabajar con creativos, fotógrafos y marcas que tienen su base allí para aportarles mi estilo.
16. ¿Las redes sociales sirven para conseguir contratos?
Rotundamente, sí. Hoy en día, si no estás en redes, prácticamente no existes en esta industria. Instagram es mi portfolio vivo; es el lugar donde las marcas y los fotógrafos pueden ver no solo mis fotos finales, sino cómo me muevo, mi personalidad y cómo me desenvuelvo en el día a día. De hecho, tengo que decir que a través de las redes sociales es como he conseguido la gran mayoría de mis trabajos. Se han convertido en mi principal canal de captación y en la herramienta que me permite conectar directamente con profesionales que, de otra forma, quizás nunca habrían llegado a ver mi perfil. Son, sin duda, el motor que impulsa mis contrataciones actuales
17. ¿Qué red social te gusta más?
Instagram, sin duda. Es visual, rápida y me permite conectar directamente con la gente que me apoya en cada paso que doy. Además, siempre será como un álbum que estará ahí toda la vida.
18. ¿Algo que quieras añadir?
¡Sí! Me gustaría enviar un mensaje a toda la gente que está pensando en empezar en este mundo o en cualquier otro proyecto artístico: hacedlo, arriesgaos. Si tenéis miedo, hacedlo con miedo, porque es precisamente ahí, fuera de la zona de confort, donde uno crece de verdad. En esta vida
hay que arriesgarse; al final, si no vivimos para perseguir lo que nos apasiona, ¿para qué estamos vivos? Y, por supuesto, no puedo despedirme sin dar las gracias a toda mi comunidad. Me siento muy afortunada por toda la gente que me apoya constantemente: desde mi familia y mis personas más allegadas, que están ahí en cada bache, hasta esos «desconocidos/as» que me siguen en redes, me abren sus puertas, me felicitan por cada trabajo y me dan ese empujón de energía que a veces hace falta. Cada mensaje de cariño y cada felicitación cuenta muchísimo para mí. ¡Gracias por acompañarme en este viaje! Os quiero familia.







