Era primavera, y en Santa Marina del Rey las campanas de la hermosa iglesia gótico-mudéjar tocaron alegres el tañido de nacimiento… Fue un niño el que, tras muchas dificultades, arribó al pueblo.

Un “guaje” hermoso, fuerte y voluntarioso  que no logró adaptarse a la escuela ni al trabajo del campo, pero que aprendió de su madre todo lo que merecía la pena saber:”el cariño por los bichines, el cuidado de los viejos y el amor por los rapacines”.

Rebelde sin causa,  dado a realizar todo tipo de travesuras, tuvo serias dificultades y desavenencias con quienes intentaron instruirle. Las características especiales de su bautismo le dejaron una impronta que marcó su vida y le llevó a conocer de primera mano todos los pueblos de  la comarca del Órbigo.

Una existencia dura y difícil, llena de trabajos y penurias, y que pasó: “buscando en el fondo del vaso a la única mujer que le había querido”.

Una noche de parranda y desenfreno, fue contagiado y eso le dejo una huella indeleble. Después, ya solo pudo vivir  y buscarse el alimento de noche y dormir, escondido, cuando lucía el sol. Necesidad y tentación luchaban en su interior con la ética y los afectos.

Alejo Ibáñez narra, en los 94 capítulos, correspondientes a Vida, Muerte y Resurrección de Amancio Barrallo Barrallo una historia alegre, jocosa, divertida, llena de imaginación y claramente cinematográfica.

Un texto que pide a gritos cámara y acción.

Y que el autor ya ha trasformado en un Corto con los 4 primeros capítulos de Resurrección. Un cortometraje tan divertido y sorprendente como esta novela que pronto tendrás en tus manos querido lector si quieres reírte a carcajadas o  sonreír y emocionarte con los difíciles acontecimientos que llevan a Amancio hasta la inmortalidad. Algo, la inmortalidad, con lo que todos los seres humanos hemos soñado desde los albores de la humanidad. Vivir para siempre y hacerlo en una cueva hogar rodeado de hermanos y hermanas y con los besos que el amor pueda regalarte.

Victorina Alonso Fernández, un atardecer de tintes rojizos  como de sangre y con un frio mortal, es febrero del 2026.