
A sus 20 años,Sara Martínez ha logrado convertir su pasión por los caballos en un proyecto propio: el Club Hípico Villabalter, donde imparte clases, organiza actividades y trabaja con jinetes de todas las edades. Técnico en Hípica Nivel 2, jinete profesional, auxiliar de veterinaria y examinadora de galopes. Gracias a su trabajo diario y a su forma cercana de enseñar, ha logrado crear un espacio donde los jinetes pueden avanzar con seguridad, confianza y motivación.
Manuel Morán por su parte, es quien se centra especialmente en la doma de los caballos, con una dedicación especial a la doma vaquera, disciplina en la que destaca por su sensibilidad y técnica. Además, colabora en las clases del centro y forma parte esencial del trabajo diario, aportando su experiencia y apoyo en todo lo que el proyecto necesita.
A sus 20 y 22 años,Sara Martínez y Manuel Morán han convertido su vocación en una forma de vida.
«Para nosotros, cada caballo tiene una historia y un potencial que merece ser escuchado «explica Sara. «No solo enseñamos técnica, también enseñamos a sentir el caballo»
Su principal labor son las clases de equitación para todos los niveles, desde iniciación hasta perfeccionamiento de doma. Trabajan con alumnos que empiezan desde cero, con jinetes que buscan mejorar técnicamente y con quienes desean afianzar la conexión con su caballo. También ofrecen clases preparatorias para exámenes de galopes y concursos, acompañando a los alumnos en cada fase del proceso.
Además de las clases y actividades ecuestres, en el Club Hípico Villavalter también se imparte la Formación Profesional de Guía en el Medio Natural y de Tiempo Libre, ofreciendo a los alumnos una formación completa y adaptada a las demandas actuales.
Además, organizan clínics y jornadas formativas, unas actividades que les permiten compartir su experiencia con grupos más amplios y seguir impulsando la equitación educativa.
Una parte esencial de su proyecto es su labor social: colaboran con guarderías, centros de mayores y asociaciones de personas con necesidades especiales, utilizando el caballo como herramienta de aprendizaje, motivación y bienestar. Esta faceta se ha convertido en una de las más valoradas por las familias y entidades con las que trabajan.
En el ámbito deportivo, ofrecen competiciones sociales dentro del club y cuentan con un grupo de competición preparado para participar en pruebas territoriales y nacionales, donde sus alumnos pueden seguir creciendo y midiendo su progreso.
Con proyectos en marcha y una comunidad que cada vez los sigue más de cerca, estós jovenes jinetes demuestran que, cuando la pasión es el motor, la edad es solo un detalle.





