No le quedaba en el alma ni una pizca de esperanza, todo estaba tiznado de lúgubres espasmos. Reptó en el suelo durante unos larguísimos instantes, hasta que su cuerpo machacado por aquel pensamiento gigante y hostil, volvió a caer en dolorosas convulsiones. Aquel pensamiento se había instalado en su cerebro de tal manera, que llegó a poseerle, a domesticarle, a darle instrucciones y a dejarle totalmente fuera de juego. Él ya no era él, pero, ¿¡cómo podía un pensamiento subyugarle de tal forma!? ¿Cuándo había sido abducido de aquella manera? Por unos segundos, el macabro juego, le dejaba tan exhausto que, caía en un letargohuero, hasta que aquel fuego de su cabeza volvía a la carga.

Despertó totalmente empapado, abrió los ojos y se tocó la cabeza, como queriendo desenroscarse aquella pesadilla que le perseguía algunas veces cuando dormía. Naufragaba desamparado en aquel sueño abyecto más noches de las que le hubiera gustado. Intentó explicarse aquel sueño. Invocó al dios de las cosas entendibles. Recitó las plegarias que el oráculo le había salmodiado y dejó que el atávico runrún del corifeo que poseía su corazón, le meciera en un duermevela ahora sereno. Entonces soñó que Antígona, a la que Caronte se había llevado hacía tiempo a la Estigia, venía a retozar con él y le explicaba cómo podía liberarse de aquel pensamiento que le taladraba la razón. ¿Podría Antígona librarle de aquel suplicio y darle cobijo en el futuro que le esperaba?

Este fragmento de una obra inédita de William Shakespeare, me ha sugerido la introducción de este escrito, ya que lo que quiero contaros aquí, es el buen rato que pasamos el pasado sábado en la sala Fundos, gracias a las “Conversaciones sin red”, que Tomás Néstor Martínez Álvarez, nos presenta cada mes en tardes de otoño e invierno, para solaz y aprendizaje de los asistentes. Pues bien, el pasado sábado, Tomás Néstor, estuvo conversando con un actor cuyos padres viven en Veguellina de Órbigo, y no es otro que el exitoso y gran David Soto Giganto. He de decir que nos cautivó su sencillez y su manera de contar. Un actor tan joven y que ya ha recibido premios importantes, que ha trabajado con actores y directores de mucho peso, tanto nacionales como internacionales, que ha llevado el teatro español, la danza, también canta, y ha trabajado en musicales, por Nueva York, o Inglaterra durante dos temporadas, entre otros, y que además trabaja en cine. Es una persona multidisciplinar que supo meterse en nuestro corazón por su humildad y su categoría en la conversación que mantuvo con Tomás Néstor. Decir a David Soto Giganto que le agradecemos su presencia y que vamos a estar al tanto de sus éxitos.

Acobijamiento: En Gaza no queda cobijo alguno donde guarecerse de la muerte y el horror. Tampoco en Ucrania florece algún resquicio de esperanza. En Sudán llueve hambre, en Haití arrecia el cambio climático y seguimos mirando para otro lado.

Manuela Bodas Puente – Veguellina de Órbigo.