
Desde Unión del Pueblo Leonés (UPL) queremos manifestar nuestro rechazo ante las afirmaciones realizadas en las últimas horas por la portavoz federal de Izquierda Unida y responsable del Área de Salud de IUCyL, Carmen Franganillo, en relación con los hechos acontecidos en el municipio en la última semana.
Consideramos que sus declaraciones se descalifican por sí mismas, y confiamos en que hayan sido realizadas a título personal y no en nombre de su formación política, porque de ser así, cabría preguntarse si este tipo de posicionamientos son compartidos por el conjunto de su organización.
En particular, rechazamos rotundamente cualquier insinuación o acusación de corrupción relacionada con UPL. No entendemos de dónde puede extraerse semejante afirmación, completamente infundada, irresponsable y carente de base. Parece más que IU trata de buscar una relevancia de la que carece en los últimos tiempos en el plano político, utilizando estas palabras para generar confrontación, sin ninguna base ni fundamento.
No es nuestro estilo entrar en polémicas vacías ni contribuir al ruido mediático. Nuestro compromiso, como siempre, es con el trabajo institucional y con la ciudadanía. Si alguien tiene pruebas de algo tan grave, que acuda a los tribunales. Si no, que no contribuya al deterioro del debate público con insinuaciones que solo buscan sembrar dudas.
Tampoco entendemos que se recupere un episodio sucedido hace más de un año justo ahora, en un contexto político determinado. Si alguien considera que ha sido objeto de amenazas o faltas de respeto, debe acudir a la justicia en el momento en que los hechos suceden, no cuando conviene políticamente.
Desde UPL rechazamos cualquier forma de enfrentamiento verbal o actitud intimidatoria, venga de donde venga, y apelamos al respeto mutuo y a la responsabilidad que deben mantener todos los representantes públicos. Porque una gestión política eficaz no se construye con descalificaciones, sino con hechos, propuestas y diálogo.
Preguntamos también al resto de fuerzas políticas si avalan este tipo de formas y declaraciones públicas, que parecen más destinadas a buscar protagonismo que a resolver los verdaderos problemas de la ciudadanía.




