En Veguellina de Órbigo, existe un museo del cine que no tiene parangón. Lo malo es que es un museo temporal, ya que aún no se le ha dado el estatus de museo permanente, que es lo que debería ser. Un museo permanente para uso y disfrute de los vecinos y de todos los que quisieran visitarlo, así podrían empaparse de las extraordinarias explicaciones de Miguel Pérez García, el querido y conocido por nosotros como Trébol. Aquí hay tesoros extraordinarios, pero una de las cosas que más  llama la atención, es que después de que el tiempo haya herido de muerte a muchas de las piezas que Trébol ha ido adquiriendo a lo largo de su vida, se recuperan gracias a su sabiduría. Este mago del cine les devuelve la vida y los proyectores funcionan, vuelven a funcionar gracias al ingenio y tesón de este hombre.

Lo cierto es que Trébol ya ha recibido importantes ofertas para llevarse el museo del cine, por parte de entidades  interesadas de Barcelona, Madrid o Bilbao, entre otras capitales españolas, una de ellas para instaurar un museo europeo con el material que a lo largo de una vida de entrega cinéfila, ha logrado conservar en perfecto estado. Pero él quiere que este tesoro de la historia del cine y de la humanidad, se quede en su pueblo, en Veguellina de Órbigo, ahora bien, si las autoridades competentes del ayuntamiento de esta localidad no toman pronto cartas en el asunto, puede que el enorme arsenal de maquinaria en funcionamiento que tiene, se vaya a cualquiera de las ciudades en las que le recibirían con los brazos abiertos. Este artístico museo forma parte de nuestras vidas, de todos los recuerdos y aprendizajes del cinema, tanto de los que lo vivimos en sus mejores momentos, como a los que ahora lo consideran una joya maestra del mundo de la imagen y el sonido. Este museo nos hace soñar cuando lo visitamos. El cine, además de ser un pilar fundamental del  arte, la música, la moda, la arquitectura, el diseño, la literatura, etc., tiene la magia de envolverte en su raíz, que no es otra que la vida misma. Trébol lleva su pasión más allá de coleccionar, también hace visitas guiadas para escuelas, institutos y enseña con vocación cada uno de los proyectores, también muestra el paso del tiempo a través de un gramófono con disco de pizarra en perfecto estado, sigue la visita con un compacto para disco de vinilo con radio y radio-casete para que se pueda observar la evolución en el mundo del sonido, en fin, que no falta detalle alguno.

Lamiguería: Sería muy triste, que Trébol se viera abocado a desprenderse del museo aquí en Veguellina de Órbigo; triste para él, pero también para todos nosotros por la pérdida que supone no poder disfrutar de un tesoro como este museo, además de que económicamente, también repercutiría en el pueblo, ya que se escaparía una oportunidad de que se acerquen al pueblo visitantes a conocer este museo del cine, único y extraordinario porque hay piezas de mas de cien años en funcionamiento que no se pueden ver en ningún otro lugar. Por eso si tienes oportunidad, ven a visitar el museo de cine de Trébol estas navidades. Trébol estará haciendo visitas guiadas por las tardes en la sala de exposiciones que el ayuntamiento de Villarejo de Órbigo tiene en Veguellina de Órbigo, precisamente dedicada al museo, a partir de las seis de la tarde. No te lo pierdas, disfrutarás y aprenderás mucho.

Desde este humilde espacio, me atrevería a instar a nuestras autoridades a poner en el lugar que se merece esta joya de la que hoy sí podemos disfrutar gracias a Trébol.

Manuela Bodas Puente – Veguellina de Órbigo