En opinión del nuevo académico, se trata de una herramienta que permitirá manejar ingentes cantidades de datos, evitará trabajo repetitivo y reducirá errores.

Julio López Abán, natural de Aranda de Duero y antiguo alumno de la Universidad de León (ULE), que presta hoy sus servicios como profesor en la de Salamanca, se incorporó en la tarde de ayer a la Academia de Ciencias Veterinarias de Castilla y León (AVETCYL), en una ceremonia solemne que se desarrolló en el Paraninfo Gordón Ordás del Edificio El Albéitar, que fue presidida por Elías Fernando Rodríguez Ferri, en la que el nuevo académico pronunció una lección titulada ‘Inteligencia artificial para el desarrollo de vacunas’.

López Abán inició su intervención explicando que se denomina ‘inteligencia artificial’ a aquellas aplicaciones informáticas que realizan “tareas que normalmente requerirían inteligencia humana como el razonamiento, aprendizaje, toma de decisiones o comprensión del lenguaje natural”. En cuanto a las vacunas apuntó que “desde la noche de los tiempos el hombre ha intentado prevenir las enfermedades contagiosas. La peste, la viruela u otras aparecían de manera repentina y con gran número de enfermos y alta tasa de mortalidad”.

El nuevo académico realizó un detallado repaso por todo el largo proceso que ha llevado al diseño de las vacunas, y se detuvo a explicar las clásicas, las diseñadas mediante hipótesis, y la vacunología reversa, estructural, de sistemas y funcional, para llegar finalmente a las redes sociales, que han sustituido el trato directo que hasta final del siglo XX había sido la principal fuente de comunicación y consejo sobre las vacunas.

ALIVIO DEL TRABAJO REPETITIVO Y REDUCCIÓN DE ERRORES

De acuerdo con las palabras de López Abán, en la atención sanitaria actual se han multiplicado las pruebas diagnósticas e intervenciones en salud en las que se han introducido las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) ya que “alivian el trabajo repetitivo en tareas sencillas y reducen los errores”. En cuanto al desarrollo de vacunas en el siglo XXI, el conferenciante explicó que se mantiene el objetivo de “controlar, tratar y erradicar enfermedades infecciosas, y tiene el reto de ampliar el horizonte a enfermedades como el cáncer”.

En este contexto, la inteligencia artificial es una herramienta para el desarrollo de vacunas, como lo fue el desarrollo de las técnicas bacteriológicas, el aislamiento de virus en huevos embrionados y cultivos celulares, los modelos animales, las técnicas de biología molecular o la formación de grandes repositorios de información biomédica. A modo de conclusión, Julio López Abán afirmó que la inteligencia artificial va a permitir “desarrollar las hipótesis y criterios ya planteados a lo largo de la historia de las vacunas que no se podían realizar porque se necesitaba manejar ingentes cantidades de datos de distinto origen para proponer nuevos candidatos”.