Los alumnos de la escuela de artes escénicas, esperan sentados en el aula el inicio de la clase. Hoy su profesora les ha prometido un vídeo en el que se reproduce una obra de teatro, escenificada por actores que pertenecen a una asociación; “Ajusmar”, y de esa asociación, a la rama teatral le han puesto el nombre de “Villaregia”. Los alumnos de este curso 3022 – 3023, están muy ilusionados. La puerta del aula se abre y asoma ella, sonriente, después de los saludos, se coloca en la mesa de operaciones, como ella la llama y prepara los útiles necesarios. Antes de proyectar el documental, como viene siendo habitual en sus clases, les invita a reflexionar sobre Naturaleza. Todos saben cómo en el milenio anterior, en el 2000, ante la destrucción por el cambio climático, que huella humana estaba provocando, tuvo que exilar a la humanidad a vivir bajo Tierra. Ahora en este nuevo milenio, las cosas han mejorado mucho y Naturaleza ya va dejando que la humanidad vaya, muy poco a poco, saliendo a la superficie exterior. Después de las reflexiones pertinentes sobre la importancia que ha tenido para Naturaleza,  enterrar el ego de los humanos bajo Tierra, se reanuda la clase. Antes de la proyección, abre un debate sobre la importancia del teatro en la sociedad. Una alumna comenta que seguramente el teatro, sea el primer acto cultural del hombre. Otro alumno dice que para él es la expresión de las raíces humanas, ya que mediante la representación teatral, se ponen en juego sentimientos, conductas muy distintas, también entran a formar parte de la trama la ética, las costumbres, las prohibiciones, el enorme daño que hace el ego mal cultivado en los seres humanos, la prepotencia de una especie que se cree superior… Otra alumna cree que el teatro es el mejor espejo donde se pueden reflejar abusos, defectos…, es decir, el teatro es el pueblo desnudo, mostrándose a si mismo. Si eres espectador, vives al lado del personaje que mejor te represente, o todo lo contrario. Si eres actor, puedes cambiar de piel y comprobar a qué sabe el personaje que vas a representar. La profesora asiente con cada una de las intervenciones. Les dice: Vamos, que el teatro es la vida misma reflejada en el escenario. Todos están de acuerdo.

Todo el relato anterior, viene a cuento ya que el pasado domingo 11 de septiembre, en el “Salón Ajusmar” de Villarejo de Órbigo, la compañía de teatro “Villaregia”, representó la obra “Anacleto se divorcia”, escrita por  Pedro Muñoz Seca y Pedro Pérez Fernández, estrenada el 2 de mayo de 1932 en el Teatro de la Comedia de Madrid. Esta sátira la escribieron a consecuencia de la ley del divorcio  que había sido recién aprobada en la Segunda República.

Supongo que sería un éxito aquel estreno, pero desde luego, nada que envidiar a la extraordinaria interpretación de todas y cada una de las personas, por cierto, grandísimos actores y actrices, que nos deleitaron con su dominio y maestría en la escena en Villarejo de Órbigo. No voy a nombrar a los actores, todos sublimes, si diré que el director Elías González, ha contado con el talento de esas personas, pero sin duda él ha logrado un resultado final encomiable, felicitaciones para todos, incluidas las personas que no se ven, pero  están detrás ayudando y aportando su labor.

Neuronada: Puedo equivocarme, pero creo que el teatro es una medicina útil, necesaria y sanadora. Por eso solamente me queda dar la enhorabuena a todos los que forman parte de “Villaregia”. ¡Gracias por la entrega, el buen hacer y el magnífico rato que nos hicisteis pasar.

Manuela Bodas Puente – Veguellina de Órbigo.

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