El proyecto contó con una inversión de  51.929 euros para llevar acabo unas actuaciones que se enmarcaron en el trabajo general de recuperación de las edificaciones e instalaciones que conforman este Conjunto Minero

La jefa del Servicio Territorial de Cultura y Turismo, Amelia Biaín, ha formalizado el acta de finalización de las obras de reparación de la cubierta del economato de ‘Pozo Viejo’ en la Cuenca Minera de Fabero. La Dirección General de Patrimonio de la Consejería de Cultura y Turismo, a través de fondos desconcentrados en la Delegación Territorial, financió los trabajos con un importe de 51.929 euros.

El proyecto, redactado por el arquitecto Manuel Bermúdez, ha reparado la cubierta del economato para dedicar el local situado bajo la misma como aula-taller para el programa C.I.A.N. Esta actuación se enmarca en el trabajo general de recuperación de las edificaciones e instalaciones que conforman este Conjunto Minero, el cuál ha sido objeto de otras obras de restauración por parte del Ayuntamiento de Fabero, así como de la Consejería de Cultura y Turismo.  

La política de protección de paisajes mineros se enmarca en las iniciativas llevadas a cabo a nivel internacional desde los años 70 cuando se crea el Comité Internacional para la Conservación del Patrimonio Industrial (TICCIH). En el siglo XXI se lleva a cabo la redacción del corpus teórico en el que se basa la protección y conservación del patrimonio industrial y, específicamente, el minero. A nivel nacional, la Carta de El Bierzo para la conservación del Patrimonio Industrial Minero se desarrolla en el año 2008 y el Plan Nacional de Patrimonio Industrial en el 2011. En Castilla y León el Plan PAHIS 2020 de intervención en el Patrimonio Cultural incorpora programas de intervención y puesta en valor en este patrimonio industrial complejo.

Valores históricos

La extracción del carbón de antracita en la cuenca de Fabero ha dado lugar a una transformación radical del territorio conformando un paisaje antropizado en el que se integran, junto al conjunto de instalaciones y edificios ligados al patrimonio histórico minero, el sistema de asentamientos poblacionales asociados y caracterizados por una arquitectura vernácula con detalles propios. De este modo, la Cuenca Minera de Fabero se configura como un documento patrimonial relevante en la historia de la comarca de El Bierzo y de la Comunidad de Castilla y León, y como un ejemplo de desarrollo evolutivo del Patrimonio Industrial a lo largo del siglo XX que ha sido preservado como parte de la memoria histórica.

Dentro del área incluida en la declaración de conjunto etnológico destacan por su relevancia específica varios enclaves, entre ellos el denominado ‘Pozo Viejo’.

Se encuentra ubicado en el Lillo del Bierzo y se trata de un grupo minero de extracción vertical que estuvo en funcionamiento desde los primeros años hasta mediados del siglo  XX, cuando comenzó la actividad del Pozo Julia.

Se desarrolla a partir de un castillete, con su embarque y la casa de máquina, que constituyen las piezas más antiguas del grupo. Junto a ellas se encuentran un inmueble residencial que responde a la tipología de cuartel, de planta rectangular y una sola altura, y otro edificio de gran desarrollo en altura que albergaba las oficinas de la empresa.

Además, algo más alejado del castillete, se localiza un grupo ordenado de edificaciones promovidas en la década de los cincuenta del siglo pasado, organizadas en torno a calles amplias, en las que los edificios se distribuyen según su función residencial o dotacional. A este último uso pertenecen talleres y almacenes, una estación de servicio, garajes y un muelle de carga, así como los dos inmuebles más representativos de esta parte dotacional: el sanatorio médico, conocido como ‘hospitalillo’, y el economato de la empresa.