La tarde deshojaba palabras en las manos de Rosa, Rosalina y Remigio. Los  tres declamaban por orden, los poemas del cuadernillo del primer recital poético de “Poesía a Orillas del Órbigo” de este julio del 2021, dedicado a la memoria de nuestra querida escritora y poeta Elena Santiago. Los poemas del cuadernillo eran de Conrado Santamaría Bastida, poeta al que habían escuchado con verdadero placer, pues su recital, se les había hecho corto.

– Conrado es uno de esos poetas con mucho peso social, emotivo, yo creo que también con la ironía como otro ingrediente en sus versos. Dijo Remigio después de terminar de leer uno de sus poemas.

-Estoy de acuerdo dijo Rosa, pero es también emotivo, íntimo, lírico, oír estos versos de su poema “Me ofreces siempre dudas”. Para Amalia con toda certeza. /Quizás no quede nadie más allá de la noche, / quizás las vestiduras se rasgan en silencio, / quizás las amapolas han sido siempre sangre. / Me ofreces siempre dudas como quien da un abrazo, / un abrazo tendido en el andén desierto, / el ten en la distancia, la maleta olvidada. / Me ofreces siempre dudas como si fuera un ramo / de flores luminosas en la niebla del puerto, / el barco en la distancias, la sirena sonando. / …

– Pues escuchar parte de este otro poema, arguyó Rosalina mientras leía: “Preguntas de una mujer que lee” es el título y Conrado Santamaría Bastida se lo dedica a Bertolt Brecht. ¿Quién amasó el pan de los que edificaron Tebas, la de las siete puertas? / En los libros no se menciona el nombre de ninguna. / ¿Acaso reyes y canteros madrugaron por leña para encender el fuego? / Y en Babilonia, destruida tantas veces, / ¿quién acarreó el agua para los que la levantaron otras tantas? / …

Unos golpes en la puerta, les hicieron estremecerse. La gerocultora les venía a buscar para la cena. Se les había ido el santo a los versos y a los poemas precisos, llegantes (por aquello de que llegan muy dentro)  y preciosos de Conrado. Remigio salió delante y Rosa tomó la mano de su querida Rosalina, agradeciéndole con la mirada el trozo de vida que estaban construyendo juntas.

Mordida existencial: Vaya una mordida de afecto y admiración para Conrado Santamaría Bastida, que el pasado viernes nos tuvo y mantuvo cogiditos entre sus versos y poemas en el primer recital del XIII ciclo de “Poesía a Orillas del Órbigo”. Gracias por tu hermosa sencillez en las formas y tu hondura en las hechuras de tus palabras.

Manuela Bodas Puente – Veguellina de Órbigo.

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