No hay partido sin sufrimiento de España, y en este caso fue un bendito sufrimiento. Los de Luis Enrique jugarán los cuartos de final de la Eurocopa 2020 tras uno de los partidos más caóticos, por no decir el que más, de los que ha dirigido. Con héroes y antihéroes, el encuentro acabó 3-5 y Álvaro Morata callando muchas bocas este lunes.

El guión del partido fue claro desde el primer momento: presión alta y búsqueda de un gol tempranero. El balón no dejó de estar en el área croata en los primeros compases de carrera, si bien la idea de los de Dalic fue clara: atizar.

Pero España no se puso nervioso, o no al menos sus jugadores de campo. Koke estuvo cerca de conseguirlo, pero no llegó a rematar y después una gran jugada que culminó en un taconazo de Morata a Sarabia acabó en la red.

Quien sí le pudo la presión fue Unai Simón. Sólo así se explica que cometiera uno de los errores más groseros que se recuerdan en la historia de las Eurocopas, de las que le señalan para siempre en los libros de fútbol. El portero del Athleticque ya esta temporada había dejado algunas cantadas así, se tragó una cesión que parecía sencilla de Pedri. Sea por el sol o porque no está a la altura, el cancerbero se coló el 1-0.

El tanto, además de convertirle en el foco de los memes de todo twitter, hizo que España bajara dos marchas y las subiera Croacia. Liderados por Modric, los de Dalic empezaron a ganar metros en el campo español, y Vlasic tuvo una buena ocasión. Sin embargo, en cuanto los de Luis Enrique se espabilaron del tanto recibido, volvió la presión… y el premio.

A poco más de 5 minutos para el descanso, y después de no menos de cuatro rechaces, Pablo Sarabia enganchó con la zurda un buen zapatazo a bocajarro para batir, por fin, a Livakovic. Este tanto fue clave, no sólo por el resultado en sí, sino por cómo cambió el ánimo de España.

Y es que lejos de conformarse o agobiarse más aún, España se vino arriba. Los balones abiertos por las bandas destrozaron a los croatas, como se vio en la jugada que supuso el 1-2. Pedri, que había sido el que participó sin querer en el gol de Unai Simón (imperdonable), cogió el balón hasta el fondo del campo, levantó la cabeza y vio que estaban Morata, Sarabia y Azpilicueta para cabecear francos. Fue el lateral derecho, el capitán del Chelsea, quien se elevó sobre sus defensores para rematar con todo el gol que puso a España por delante.

Con el resultado a favor, España empezó a contemporizar como no podía ser de otra manera. Dalic quitó a Rebic, decepcionante en este partido, y Modric decidió echarse el equipo a las espaldas. Croacia empezó a jugar sus mejores minutos, oportunidad para que Unai Simón se resarciese.

Con dos grandes paradas, una digna de portero de balonmano y otra por puros reflejos por abajo, detuvo sendos disparos de Gvardiol y de Kramaric prácticamente consecutivos. El portero fue quien inició la jugada del que fue la guinda del partido.

Con los jugadores croatas despistados y Gayà fuera del campo mientras entraba Jordi Alba al campo, el portero arrancó una jugada que acabó con un balón largo para que Ferrán Torres, con una gran carrera, se plantase ante Livakovic y, con dos quiebros, marcar el 1-3.

Croacia resucita

Parecía que estaba todo hecho, pero a cinco minutos del 90, Croacia resucitó, como el malo de una película de miedo.

Justo después de que Dani Olmo, recién entrado desde el banquillo, perdonase en un uno contra uno, una gran jugada de Budimir acabó con Modric encarándose en el área pequeña frente al autobús español. Con todos dentro de la portería prácticamente, Orsic remató uno de los rechaces. Aunque Unai lo sacó de dentro de la portería, Çakir anunció que el reloj le había vibrado y, por tanto, era gol. 2-3 y a sufrir cinco minutos más.

El gol les dio alas y rompió el control español. Los cambios de Luis Enrique no funcionaron, los nervios se apoderaron de ellos y Croacia se echó arriba a la caza de la prórroga. Y lo lograron. Minuto 94 de partido, a dos para el final, Pasalic entró sólo para cabecear un balón desde la izquierda y poner el 3-3 en el marcador. Y de cuartos claramente, España se vio condenada a la prórroga.

Morata salva a España

La prórroga empezó con Croacia como acabó: echada arriba. Unai tuvo que convertirse en el héroe otra vez con una mano milagrosa para evitar el 4-3, mientras los españoles intentaban recomponerse… y apareció el héroe.

Álvaro Morata, el criticadísimo en esta Eurocopa (no podía ser otro), bajó un gran balón con la derecha en el segundo palo y, con la zurda, batió a Livakovic. España volvía a ponerse por delante, en el minuto 100 de partido, y de nuevo una gran jugada que comandó el delantero de la Juventus fue protagonista en el 3-5 tras una gran conexión con Mikel Oyarzábal. El de la Real, al borde del descanso de la prórroga, dejó a España con pie y medio en cuartos.

En la segunda parte de este añadido, a Morata aún le quedó combustible para un sprint, pero su disparo se topó con el portero. Dani Olmo tuvo el 4-6 también en sus botas a un minuto del final, cuando vino un gran disparo que se fue al palo.

No hizo falta más, porque ya se había resarcido y España estará en los cuartos de final de la Eurocopa.

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

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