• El debut del combinado nacional de Luis Enrique se zanjó con un pobre 0-0 y un 75% de posesión que no vale de nada.

La selección española empezó su participación en la Eurocopa con un serio contratiempo: no tiene gol. Con una posesión superior al 70% (75% al final) y un asedio absoluto durante todo el partido, una Suecia sin algunos de sus mejores futbolistas como Ibrahimovic fue capaz de frenarles. Y no fue solo por mérito de los nórdicos, sino sobre todo por demérito del ataque español, especialmente del que fue delantero centro del equipo durante 65 minutos: Álvaro Morata.

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El guión quedó claro desde los primeros minutos: asedio desde el primer minuto. Con un once sin sorpresas (si acaso, Morata por Gerard Moreno y Pedri coonvirtiéndose en el debutante español más joven de la historia en una fase final), se intentó perforar el área de Olsen antes del primer cuarto de hora. Dani Olmo desde lejos y balones colgados al área fueron los argumentos de España. Los de Suecia, atizar: Olsson marcó al joven Pedri con una fuerte patada nada más arrancar. Fue de los pocos balones que tocaron los suecos en el primer cuarto de hora.

España rozó el 1-0 con un gran centro de Koke que cabeceó Olmo (sin duda, el más peligroso entre líneas), que Olsen le sacó en la misma base del palo izquierdo. Tras una intentona de Suecia (primera clara de los nórdicos), Koke también se quedó a unos centímetros de abrir el marcador, con un disparo desde el pico del área pequeña tras una buena jugada entre Jordi Alba y Olmo.

La ausencia de una referencia seria como delantero centro, ya que Morata se puso a trabajar detrás de la línea del punta, hizo que hombres como Koke tuvieran más ocasiones. De hecho, el capitán del Atlético fue de los mejores, e incluso una gran conexión con su compañero Marcos Llorente, que llegó como un búfalo desde la banda, dio otra ocasión.

Morata: mucho esfuerzo para quedarse otra vez sin gol

Pero la clarísima de la primera parte la falló uno previsible: Morata. El delantero, que había estado muy trabajador durante toda la primera mitad, falló una ocasión muy clara ante Olsen. Se había quedado solo ante el portero por un error de Danielsson, pero en lugar de picarla por encima, la tiró fuera. Justo después, Isak se plantó ante Unai Simón y gracias a que Marcos Llorente estaba ahí, porque quizá hubiera costado el gol de Suecia.

La segunda mitad empezó con una ocasión marrada (otra) de Morata, y España empezó a agobiarse por la falta de gol. De hecho, Suecia empezó a ganar metros y a media hora del final perdonó con un fallo de Berg claro tras una gran jugada de Isak.

Las oportunidades de Morata se acabaron en el 65. Luis Enrique movió el banquillo y sacó a Thiago y Sarabia por Rodri y el ‘7’, que firma otro partido discutido y sin acabar con el debate.

Agobio de los minutos finales

La falta de gol hizo que Luis enrique acabase de cambiar a los tres de arriba, con la sustitución de Ferrán Torres y Dani Olmo. Por ellos entraron Oyarzábal y el ansiado Gerard Moreno, pichichi español en esta Liga.

Y cambió la situación. Moreno, mucho más peligroso, se encontró bien con Jordi Alba y en dos centros obligó a Olsen a esforzarse. Especialmente bueno fue el cambio de ritmo en el 89, cuando recibió de Sarabia en el área pequeña para cabecear a bocajarro. El portero del Everton lo sacó como pudo. Ya en el descuento, a la desesperada: balones a Jordi Alba, centros como llegaban y pelotazos, como uno de Sarabia que se encontró según venía.

Pero no hubo gol. Luis Enrique tendrá que reflexionar si merece la pena mantener la confianza ciega que tiene sobre Morata, o bien tiene que replantearse el ataque no sólo para el final del partido, sino de inicio.

SPORTYOU   DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO 

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