El Grupo Municipal del Partido Popular ha denunciado que Diez anuncie 3,6 millones de euros para la urbanización del sector de Feve, lo que supondrá importantes ingresos para el Gobierno en forma de plusvalías de los terrenos, mientras la llegada del tren a la Estación de Matallana está paralizada. Es más, la nueva Ley del Clima impulsada por el Gobierno Sánchez ha cancelado la compra de nuevos trenes y la antigüedad de muchos de ellos podría dejar a la línea sin vehículos.

El alcalde de León, José Antonio Diez, anunciaba el pasado 12 de mayo que Adif sacaba a licitación el proyecto de urbanización de la zona de la estación de Matallana, en Padre Isla. Un proyecto de reordenación del sector que liberará parcelas para la construcción de viviendas, con un presupuesto de 3,6 millones de euros, que supondrá pingües beneficios para el Gobierno a través de Adif.

Frente a este panorama de importantes plusvalías para las arcas del Ministerio de Transportes, los leoneses siguen sin noticias de la llegada del tren de Feve al centro de la ciudad, a la Estación de Matallana. Diez, en su intervención de hace veinte días, olvidó aludir a este proyecto que sí es fundamental para la ciudad y uno de los puntos principales del acuerdo de gobierno PSOE-UPL firmado hace casi dos años (el 12 de julio de 2019), por cierto.

El pacto PSOE-UPL ha demostrado ser un papel mojado sin seguimiento de ningún tipo y Feve es un proyecto más abandonado en un cajón, salvo en el caso de las plusvalías de los terrenos de los que el Ministerio de Transportes  va a obtener unos ingresos notables. Un interés por la urbanización que contrasta con el olvido y el bloqueo a que el tren regrese de nuevo al centro urbano, como siguen suplicando los pueblos de la montaña oriental.Como ha ocurrido con las grandes infraestructuras de la ciudad, el Ministerio capitaneado por José Luis Ábalos ha paralizado la mayor parte de los proyectos que había impulsado el anterior gobierno del Partido Popular. En este caso, el Gobierno ha abandonado la llegada del tren al centro de León hasta el punto de que se han anulado los contratos para la compra de trenes de ancho métrico.

Los 55 millones olvidados de Ábalos

El 7 de noviembre de 2018, Ábalos anunciaba en la revista ‘Socialismo Activo’ una inversión de 55 millones de euros del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana para la línea de Feve León-Guardo. Hasta hoy. Por el camino, decenas de excusas argumentadas pro el propio ministro, pro el delegado del Gobierno, Javier Izquierdo, y hasta por el mismo alcalde de León, José Antonio Diez.

Ni siquiera sale adelante la normativa prometida cuatro años seguidos, que no tiene coste y es pura tramitación administrativa, “lo que refleja la pereza y desprecio absoluto hacia los leoneses, viajeros, turistas y ferroviarios”. Una situación que aún sorprende más cuando el tren-tram de la Bahía de Cádiz prestará ya servicio a los gaditanos con normativa, trenes e infraestructuras aptas para ello. En León nada da nada.

Los trenes fantasma del PSOE

En las infografías realizadas por el PSOE se dibujan los trenes-tram inexistentes sobre vías bloqueadas; trenes fantasma, dado que “están empeñados en poner un autobús eléctrico para fulminar el tren dentro de sus planes y sacar el servicio al extrarradio de forma definitiva. El PSOE bloquea la normativa del tramo León-La Asunción y lo ha excluido del nuevo sistema de control, mientras el Ministerio de Transportes ignora hasta las características técnicas de los trenes de León a pesar de que se han fabricado unos con las mismas características técnicas para Cádiz.

La Ley del Clima pone la puntilla

Otra justificación más por parte del Gobierno socialista para anular las inversiones ferroviarias. Ante la quiebra en recursos económicos que vive el Estado, el Gobierno utiliza ahora la excusa del clima para paralizar la compra de trenes de vía estrecha. Dos años de paralización total que el Gobierno camufla aludiendo al cambio climático.

El plan de renovación de flota de Renfe ha chocado contra Ley del Clima y el consejo de administración que pilota Isaías Táboas va a abordar la conveniencia de dejar en vía muerta todo su programa de compra de trenes. Una suspensión que afecta a la reposición de los convoyes Regionales y de Cercanías de toda España, a excepción de Madrid y Barcelona, que ya fueron adjudicadas a Stadler y Alstom en marzo.

Muchos de los trenes que Renfe se había propuesto ‘jubilar’ con los nuevos contratos ahora tendrán que continuar dando servicio o ser retirados, por lo que no solo Feve no tendrá nuevos trenes sino que además puede darse la paradoja de que se retiren los que están operativos, quedando la línea sin vehículos. La marcha atrás de las licitaciones en curso supone dos años en blanco para Renfe.

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