El Gobierno de la Nación de Pedro Sánchez ha tenido la ocurrencia de proponer a la Comunidad Europea, entre otras medidas para obtener nuevos ingresos que palíen la actual situación económica de auténtica ruina de las arcas estatales, el que para el uso de las autovías de toda España se abone un peaje. Suponemos que el sistema que se pretende instalar, y que se ha indicado que estaría en funcionamiento a partir del año 2024, sería similar al existente en Portugal con pórticos para el cobro en cada tramo.

Esta ocurrencia desde luego no puede tener más que la más absoluta repulsa y oposición a la misma por parte de Unión del Pueblo Leonés, no solo por lo que supone de un coste añadido a las cargas impositivas que ya sufrimos todos los leoneses, además de ser discriminatorio al afectar por igual a todos los usuarios de las carreteras, sino porque ello provocará que para evitar este coste, se llegue a utilizar otras vías alternativas de carreteras peor asfaltadas y con menos medidas de seguridad, lo que evidentemente redundará en un mayor tráfico por este tipo de vías y una mayor siniestralidad. Ello supondrá evidentemente un claro perjuicio para quienes por motivos desplazamientos de trabajo y transportistas se ven obligados a utilizar la carretera a diario.

Por otra parte, debemos de recordar que los leoneses, concretamente en la provincia de León, sufrimos un peaje incomprensible y caro como es el de la autopista León-Astorga, y otro peaje del mismo calibre como es la León-Asturias, de los que siempre desde UPL hemos reivindicado su supresión, y no debemos de olvidar que hasta hace no mucho tiempo precisamente el Gobierno de la Nación abogaba también por la supresión de los peajes en las autopistas, y de hecho se recuperaron para una circulación sin peaje de las autopistas un total de 1.304 kilómetros.

Las últimas declaraciones del director de la Dirección General de Tráfico, Pere Navarro, en la comisión de Interior del Senado, no pueden ser más demagógicas y desafortunadas, propias de un correveidile sin cabeza, olvidando que las autovías y autopistas han sido ya pagadas por el contribuyente con sus impuestos, y comparar el billete de tren que se abona con la circulación por una autovía es de una soberana estupidez al no tener parangón.

Desde UPL exigimos al Gobierno de la Nación que antes de plantearse el indiscriminado cobro por la utilización de las autovías del Estado, se plantee la reducción de gastos y fastos, como el excesivo número de ministerios y otros gastos superfluos y suntuarios impropios de una situación de ruina económica que requiere que quien primero deba dar ejemplo sea el gobierno.

Eduardo López Sendino

Vicesecretario general de UPL

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