Matías Llorente ya hizo, en el año 1992, un reparto de ayudas a las OPAs, desde Diputación, tan beneficioso para él como el que ha hecho en 2020, y lo mantuvo hasta que pasó a la oposición en 1995

En aquella época también era vicepresidente de la Diputación en las filas del PSOE, y lo único que en parte le paró fue una querella del entonces presidente de la UCL

El reconocimiento de la labor de las organizaciones profesionales agrarias por parte de la Diputación de León y la necesidad de compensar con una ayuda o subvención parte de los costes en los que incurren al prestar servicios al sector, se remonta al año 1992, cuando bajo etapa del PSOE presidía la Comisión Informativa de Agricultura y Ganadería José Manuel Zapatero Santos, miembro de la Ejecutiva de UGAL, así como Matías Llorente, Vicepresidente de la Diputación y Secretario general de UGAL.

En etapas anteriores  Diputación subvencionaba directamente a las organizaciones agrarias actividades para las que solicitaban apoyos, pero sin una partida presupuestaria concreta y sin criterios objetivos de reparto. Las organizaciones agraria existentes eran la histórica UCL y  Jóvenes Agricultores-ASAJA de implantación posterior.

La Diputación, para el ejercicio presupuestario 1992, había aprobado una partida de 15.000.000 de pesetas (90.000 euros) denominada “línea de ayuda a programas a desarrollar por OPAs”, con el fin de “potenciar y financiar programas de actividades formativas dirigidas a los agricultores”. En las bases se pretendió introducir condiciones que pudieran excluir a la UCL, de la que se había escindido recientemente UGAL, condiciones tales como el tener que formar parte de una organización de ámbito nacional.

La convocatoria de las ayudas se aprobó en la Comisión celebrada el 2 de julio de 1992. En la comisión del 24 de julio, a propuesta de los diputados del PSOE y UGAL, se aprueba por la mayoría de los presentes y con los votos en contra de los tres diputados del PP, el siguiente reparto:

  • UPA: 2.000.000 de pesetas
  • UCL: 3.000.000 de pesetas.
  • ASAJA: 3.000.000 de pesetas.
  • UGAL: 7.000.000 de pesetas.

Obviamente este reparto, hecho de forma caprichosa y beneficiando escandalosamente a UGAL cuyo secretario general era a la vez vicepresidente de la Diputación, suscitó una gran polémica sindical y política, ampliamente seguida en los medios de comunicación, así como la presentación de querellas por parte de UCL, organización de la que recientemente se había escindido UGAL. Finalmente, en la Comisión del 23 de febrero de 1.993, el presidente de la misma propone dejar sin efecto dicha convocatoria y se anula por votación mayoritaria.

Hay que tener en cuenta que esta partida presupuestaria de ayuda a OPAs, muy generosa en aquel momento, surge en 1992, quizás el año más complicado para la agricultura de la historia reciente de nuestra provincia, y surge después de que el 1 de abril de dicho año se celebrase un Pleno Extraordinario en Diputación en el que en un punto único se debatió y aprobó una moción del vicepresidente Matías Llorente,  sobre “la defensa del medio rural leonés”. En su punto 5º figuraba “apoyar a las organizaciones profesionales agrarias, ya que ellas son las que, en realidad, luchan por los intereses y la dignidad del medio rural, y quienes mejor conocen sus problemas y necesidades”.

A partir de este punto Matías Llorente decide no subvencionar a UCL por no tener representación en ámbitos superiores al provincial y por no reconocer la legitimidad de su presidente Gerardo García Machado. La UPA pasa a formar parte de UGAL.

Se propone la figura de un convenio de colaboración durante el ejercicio 1993 y 1994 entre Diputación y las organizaciones UGAL y ASAJA, firmando con fecha 3 de diciembre de 1993 con el Presidente Agustín Turial, donde Diputación de  nuevo establece la representatividad con criterios partidistas y determina que ASAJA perciba 3.500.000 pesetas y UGAL-UPA 4.500.000 pesetas. En la Comisión Informativa de Agricultura y Ganadería del 10 de febrero de 1995, su presidente Zapatero Santos propone prorrogarlo por un año más, para 1995, e incrementar la dotación, con un  aumento de 1.000.000 de pesetas a cada organización, quedando el reparto con 4.500.000 pesetas ASAJA y 5.500.000 pesetas UGAL. La partida global destinada a las organizaciones agrarias es pues de 10.000.000 de pesetas (60.000 euros). Véase que este acuerdo se adopta en puertas a una campaña electora de elecciones municipales que podría suponer cambio de gobierno en la institución provincial.

En 1996, gobernando el PP, con José Antonio Díaz en la presidencia, y Faustino Sutil presidiendo la Comisión de Agricultura, ASAJA y UGAL presentaron ante Diputación una propuesta pidiendo se mantuviera la partida presupuestaria destinada a las organizaciones agrarias con implantación nacional y regional, proponiendo que ASAJA y UGAL perciban el mismo importe. El presidente Faustino Sutil rechazó la propuesta y formuló otra  que consistía en repartir la partida de 15.000.000 de pesetas prevista en los Presupuestos de 1996 para estos fines, de la siguiente forma:

Bloque I. Subvención directa a las organizaciones agrarias con el reparto de 4.000.000 de pesetas para UGAL, 4.000.000 de pesetas para ASAJA, 1.000.000 de pesetas para COAG (organización que en el ejercicio anterior no existía), 500.000 pesetas para ACURELE (antes UCL) y 500.000 pesetas para Asociación Berciana de Agricultores.

Bloque II. Se destinan 5.000.000 de pesetas para organizaciones agrarias que hagan inversiones en sus sedes u oficinas con subvención máxima del 25% de la inversión.

Faustino Sutil hace constar que esta propuesta de reparto es exclusivamente para el año 1996, ya que en lo sucesivo, dado que se iban a celebrar elecciones para medir la representatividad de las organizaciones profesionales agrarias, por parte de la Junta de Castilla y León que es la que tenia las competencias para ello, se haría el reparto conforme a esa representatividad que determinasen los resultados electorales. Este extremo figuraba también en el documento presentado por ASAJA y UGAL al Presidente de Diputación, es decir, UGAL y ASAJA piden que el reparto sea con criterios de representatividad electoral.

Esta propuesta se aprobó con los votos favorables de todos los diputados salvo la abstención de Matías Llorente.

Este acuerdo de Comisión de Agricultura se formalizó en la Comisión de Gobierno del 11 de octubre de 1996.

Para el año 1997, la Diputación aprueba un presupuesto para la Agricultura de 240.000.000 de pesetas, entre los que esta la partida destinada al fomento del asociacionismo, por importe de 50.000.000 de pesetas, de las cuales 15.000.000 son para la ayudas a las organizaciones agrarias más representativas, 1.000.000 para asociaciones que asistan a lonjas de precios, y 34.000.000 para cooperativas que contraten técnicos.

El certificado expedido por el Jefe del Servicio Territorial de Agricultura, Manuel Álvarez Giménez, la representatividad de las organizaciones agrarias es la siguiente: ASAJA 50,37%, UGAL –UPA 27,50% y la coalición UCALE-COAG el 22,13% (que se reparten al 50%).

Las bases de la convocatoria se aprobaron en la Comisión del 8 de abril, con todos los votos favorables (incluido Matías Llorente), salvo el voto de abstención de IU.

En el Pleno de la Diputación de 30 de julio de 1997 se aprobó la propuesta de reparto que previamente había pasado por la Comisión.  Se reparte conforme a los criterios  de representatividad establecida en las Base, excluyendo a UCALE y COAG por no alcanzar ninguna de ellas el 20% de los votos y por ello no se consideran representativas en el ámbito provincia.

De cara ejercicios sucesivos, en un momento determinado la partida se redujo a 10.000.000 de pesetas (60.000 euros), y así ha seguido hasta el último año de convocatoria, el año 2019. En un momento determinado la Diputación adoptó el acuerdo, mantenido hasta 2019, de tener en cuenta a todas las organizaciones que concurren a las elecciones agrarias, y hacer el reparto en proporción a los votos, pero sin excluir a la que no alcanzan el 20% para ser consideradas representativas en el ámbito provincial.

Desde 1997 que se celebraron las primeras elecciones para medir la representatividad de las organizaciones agrarias, hasta 2018 que se celebraron los últimos comicios, ASAJA ha tenido siempre mayoría, y salvo un año mayoría absoluta con más del 50% de los votos válidos emitidos, por lo que en ese porcentaje ha vendo percibiendo las ayuda de la Diputación sobre una partida que, como se ha dicho, se consolidó en 60.000 euros.

Matías Llorente, que dejó el cargo de vicepresidente de la Diputación en 1995 al perder el PSOE las elecciones, pero que ha mantenido el cargo de diputado de la oposición hasta 2019, ha entrado de nuevo en el equipo de gobierno de la Diputación tras las municipales de 2019, y lo ha hecho como diputado por la UPL y siendo llave para la gobernabilidad. Con cargo de Vicepresidente de nuevo, y con la fuerza que da ser llave en la gobernabilidad, ha vuelto a imponer un reparto de las ayudas a la OPAs pensado para su beneficio personal y el de su organización UGAL-UPA, pensado para perjudicar a ASAJA desde la Diputación que es de todos los leoneses, pensado para prescindir de una representatividad democrática de la que él ha salido mal parado en cada proceso de elecciones agrarias que se han celebrado, y pensado para generar polémica y dividir al campo de León. Dividir al campo de León es lo que mejor ha sabido hacer desde que por su personalismo, por su ansia política, y por las prebendas económicas y de otro tipo que conllevan los cargos políticos, se escindió de UCL para crear UGAL haciendo un daño inimaginable al sindicalismo agrario de la provincia.

ASAJA/José Antonio Turrado. León, 19 de enero de 2021.

*Nota: todas las cifras y datos que se aportan están documentadas, como cabe imaginar.

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