La Diputación de León, propietaria del monasterio de Santa María de Carracedo, ha acordado su apertura de puertas gratuita durante todos los domingos del año, en cumplimiento de la Ley de Patrimonio de Castilla y León y con objeto de favorecer las visitas a un espacio de gran valor y singularidad, declarado Monumento Histórico-Artístico en 1929

El monasterio de Santa María de Carracedo, en el corazón del Bierzo, pasará a ser de acceso gratuito todos los domingos del año y durante su horario habitual de apertura al público. La Diputación Provincial de León, propietaria del monumento, ha tomado este acuerdo en cumplimiento de la Ley de Patrimonio de Castilla y León pero también con el objetivo de potenciar las visitas a un edificio excepcional que aúna elementos arquitectónicos románicos, cistercienses y protogóticos.

La iniciativa, impulsada desde el Instituto Leonés de Cultura que gestiona el monumento, se basa en el Artículo 25 de la Ley 12/2002 de 11 de julio, de Patrimonio Cultural de Castilla y León, donde se señala expresamente que, en el caso de los bienes declarados de interés cultural o inventariados, se deberá facilitar la visita pública en las condiciones que se determinen y que, en todo caso, será gratuita durante cuatro días al mes.

El acuerdo entrará en vigor este mismo domingo, 22 de noviembre, cuando el acceso a Carracedo será gratuito en su horario habitual, es decir, de 10:00 a 17:00 horas. La visita puede hacerse libremente o, si existen grupos interesados de en torno a quince personas (o el máximo permitido en el actual contexto sanitario derivado del COVID), también de modo guiado.

El monasterio de Santa María de Carracedo fue fundado en el año 990 por Bermudo II, rey de León, como lugar previsto para que reposasen sus restos, y atravesó diferentes etapas de ampliaciones, reconstrucciones y ocupaciones de monjes llegados de otros cenobios. En el siglo XII, la infanta-reina Sancha Raimúndez, hermana del emperador Alfonso VII, lo convirtió en Palacio Real al residir largas temporadas en él. Conoció épocas de gran esplendor bajo los benedictinos y bajo la Orden del Císter, pero tras la Desamortización resultó abandonado y a punto estuvo de verse arruinado por completo. En 1988 la Diputación de León, propietaria del edificio junto con la Diócesis de Astorga, emprendió su restauración y consolidación, así como la adecuación museográfica para convertirlo en el monumento visitable que es hoy.

El monasterio fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1929 y en la actualidad es también Bien de Interés Cultural. En cuanto a sus espacios, revisten especial valor y belleza la iglesia, los diferentes claustros, el refectorio, la cocina, la biblioteca, la sala capitular y, sobre todo, el Palacio Real y el Mirador de la Reina.

Cabe recordar que esta misma semana ha concluido el plazo de presentación de ofertas para la realización de la importante obra de restauración, consolidación del claustro y mejora de la accesibilidad en este conjunto arquitectónico de Carracedelo, valorada en más de 1,1 millones de euros de los que más del 60% se financia con cargo al programa de 1,5% Cultural y el resto con fondos de la Diputación provincial.

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