El presidente de la Diputación de León y el vicepresidente de la Junta mantienen un encuentro telemático en la ronda para tratar sobre el futuro de la ordenación territorial de la comunidad

El presidente de la Diputación de León, Eduardo Morán, se ha reunido este viernes, de manera telemática, con el vicepresidente, portavoz de la Junta de Castilla y León y consejero de Transparencia, Ordenación del Territorio y Acción Exterior,  Francisco Igea. El encuentro, que contó con la asistencia del director general de Ordenación del Territorio, Antonio Calonge, se enmarca dentro del turno de los responsables autonómicos para abordar la elaboración de una nueva Ley de Ordenación Territorial de Castilla y León.

Al término de la reunión, que se prolongó durante poco más de una hora, el máximo responsable de la institución provincial, que estuvo acompañado por el vicepresidente Matías Llorente, valoró la cita de “positiva”: “Nos han hecho llegar una información que, a partir de ahora, iremos trasladando a todos los ayuntamientos de la provincia”. Morán mostró su esperanza para que, de acuerdo con la previsiones de la Junta, “podamos tener en el mes de febrero un documento de consenso para seguir trabajando en las Cortes y aprobar esa nueva ley”.

El presidente de la Diputación leonesa  destacó que, a diferencia de la aprobada  en 2013, la nueva Ley de Ordenación Territorial “sea fruto de la colaboración de los municipios y las diputaciones provinciales, una ley que nazca de abajo arriba y en la que podamos llegar a un consenso”. Eduardo Morán también confió en que  sirva “para la puesta en marcha definitiva de los servicios que presta la Junta de Castilla y León en la provincia, pero también para coordinar, a través de las mancomunidades de interés general, la prestación de esos servicios que, siendo competencia municipal, se prestan de manera conjunta entre los ayuntamientos”.

Morán resaltó la intención de que los municipios puedan constituir mancomunidades de forma voluntaria: “Es decir, que no se va a obligar a ningún ayuntamiento a que pertenezca a ninguna mancomunidad”. El responsable de la institución leonesa también valoró la propuesta de la Junta de reducir de 5.000 a 2.000 habitantes el umbral poblacional para la prestación de los servicios autonómicos, lo que “nos parece muy positivo por la condiciones demográficas de la provincia”, así como que se vayan a tener en cuenta los criterios de tiempo de desplazamiento y no sólo los kilómetros para medir las distancias en la prestación de los servicios.

Eduardo Morán aprovechó el encuentro para trasladar a los responsables de la Junta las necesidades de financiación de los municipios “y de otras cuestiones que creemos que ahora son un problema serio para la provincia de León”. Se refirió, en concreto, a la carencia de secretarios y secretarias municipales que, “en estos momentos, ya en un número de casi 20 ayuntamientos, no disponen de ese servicio y se está prestando desde la propia Diputación”. Morán reclamó que este problema tiene que incorporarse “a esta nueva estrategia de ordenación del territorio”.

El presidente de la Diputación de León también puso de relieve la situación de las juntas vecinales, cuya ley específica sique paralizada y a las que “hay que dar una solución definitiva para que se pueda gestionar todo ese patrimonio que en la provincia de León es tan importante”.

Como resumen de la reunión con el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, Eduardo Morán precisó: “Creemos que estamos en el buen camino para empezar a trabajar de manera coordinada”.

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