Tras un periodo inactivo a causa del confinamiento por la COVID-19, el Centro de Simulación Aérea de la Escuela de Ingenierías Industrial, Informática y Aeroespacial vuelve a impartir cursos y prácticas y con las medidas de seguridad garantizadas.  

La Escuela de Ingenierías Industrial, Informática y Aeroespacial de la Universidad de León (ULE) retoma la actividad en el Centro de Simulación Aérea, después de un periodo interrumpido a causa del confinamiento producido por el COVID-19. Los simuladores de vuelo de la ULE vuelven a encender sus motores para dar respuesta a las actividades que los cursos pasados se venían realizando, y lo hacen con todas las medidas de seguridad sanitaria establecidas por las autoridades competentes.

En los Simuladores de la Escuela se llevan a cabo prácticas de diferentes asignaturas, tanto del Grado de Ingeniería Aeroespacial, como del Máster de Ingeniería Aeronáutica. Recientemente se han retomado las prácticas de vuelo del Curso de Extensión Universitaria que fueron interrumpidas el pasado mes de marzo. Dentro de esas actividades hay que recordar que durante los cursos pasados se desarrollaron en estos simuladores diferentes iniciativas complementarias a la propia docencia, como campus tecnológicos, jornadas de puertas abiertas y talleres, participación en la Semana de la Ciencia, y visitas de diferentes colectivos (Institutos, Academia Básica del Aire, etc.).

TRES MODELOS PARA REDUCIR ERRORES EN VUELOS REALES

La Escuela de Ingenierías Industrial, Informática y Aeroespacial de la ULE tiene instalados tres simuladores de Vuelo (propiedad de la ULE) y un simulador de Navegación Aérea (cedido por INDRA). Estos permiten operar los siguientes modelos de avión: BOEING 737 NG 800, BEECHCRAFT BARON 58 y CESSNA 172. CR12. Con estos modelos, el objetivo principal del Centro de Simulación Aérea es impartir una formación que permita reducir el error humano en los vuelos. Una simulación parte de una reconstrucción de modelos de actuación reales y permite tomar decisiones relacionadas con dicho modelo, minimizando el riesgo de tomar decisiones erróneas en el mismo hecho en una situación real. De esta forma, el alumno adquiere competencias a través de una base eminentemente práctica con su propia experiencia.

La formación basada en la simulación permite tomar decisiones en escenarios reales. Es lo que se conoce como learn by doing, metodología orientada a la acción, es decir, aprender experimentando situaciones que se sienten reales. Este tipo de aprendizaje facilita esa adhesión o retención de la información y permite aprender más rápido a la vez que facilita el desarrollo de una mayor intuición a la hora de tomar decisiones reales.

En los simuladores de vuelo de la EIIIA de la ULE se estudian y practican características del vuelo aéreo como son: las fuerzas y estabilidad en vuelo, el ángulo de ataque y pérdida, el control de altura y velocidad, el sistema y control de la propulsión, el sistema eléctrico de las aeronaves, los sistemas de combustible y refrigeración, el tren de aterrizaje, los cuidados del motor y las maniobras de ascenso, descenso, giros y aterrizaje. Por otro lado, se practica sobre el propio instrumental de vuelo y navegación, los sistemas de control automático de vuelo, la planificación de vuelo, el tráfico aéreo, las comunicaciones y los distintos (procedimientos de rodaje, de despegue y ascenso, de ruta y esperas y de aproximación.

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