Cada día viajan, miles de kilómetros, alimentos esenciales, que provocan una especialización de los territorios que resulta nociva de forma global. El poder de las grandes empresas multinacionales, los tratados de libre comercio, las posibilidades que ofrece la logística y la tecnología, muestran el lado más agresivo de la globalización.

En este sentido, algunas de las grandes distribuidoras llevan a cabo prácticas abusivas que tienen como objetivo maquillar y ocultar el impacto ecológico de la comercialización de alimentos. Muchos alimentos recorren varios continentes y miles de kilómetros hasta llegar al propio consumidor que no puede llegar a conocer con la insuficiencia de la información del etiquetado.

La Fundación Savia le ha remitido una carta al Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, con respecto a la regulación normativa y la escasa información otorgada por los etiquetados de los alimentos.

La insuficiencia de la normativa actual no contribuye a mitigar el cambio climático. Tampoco a adquirir costumbres cada día más saludables y responsables a la vez que contribuir a la fortaleza de nuestro sector primario, que se han evidenciado durante los últimos meses como un pilar de nuestra economía y nuestro sistema social.

La organización considera que debemos caminar hacia una “producción y consumo cercano y ecológico, optimizando la cadena de valor, disminuyendo efectos nocivos en forma de transformación del territorio, contaminación y falta de transparencia”.

Savia pide al Ministro la mejora del etiquetado de alimentos e incentivar los alimentos cuyos criterios de producción y distribución tengan mejores índices de sostenibilidad, ampliando las exigencias para garantizar la trasparencia al consumidor.

Los consumidores son cada vez más exigentes en este aspecto y piden que los alimentos sean “frescos y naturales”. Este es un criterio, un reto colectivo y nuestro territorio, clima y sabiduría agraria nos puede resultar de gran valía para ser líderes en calidad alimentaria, competitividad y salud.

“Entendemos que este criterio debe ser también importante en las negociaciones y decisiones que hoy se están tomando en el marco de la nueva Política Agraria Común, en el Plan Nacional de la Agricultura que se está diseñando y, como decíamos antes, en la revisión de las normas que posibiliten una mayor transparencia en la información de los alimentos que adquirimos todos los días”, concluyen en su carta.

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