Esta tesis refuerza la petición de la Real Federación Española de Caza (RFEC) solicitando que se incluya la caza como actividad esencial si se decreta un nuevo Estado de Alarma, más si cabe con el nuevo brote de peste porcina africana (PPA) declarado en Alemania.

Aunque se trata de cacerías colectivas, el riesgo de contagio es mínimo al desarrollarse al aire libre, manteniendo distancias de seguridad y cumpliendo las medidas sanitarias de Sanidad y CCAA.

El informe avala la necesidad de una legislación proporcional para la tenencia responsable de rehalas y perros de caza, de plena aplicación para el borrador de RD sobre núcleos zoológicos.

La Real Federación Española de Caza y las Federaciones Autonómicas han presentado al Ministerio de Agricultura (MAPA) y a las Consejerías de Agricultura autonómicas un informe científico que demuestra que la caza en batida y con perros es esencial para el control y gestión de la sobreabundancia del jabalí en nuestro país.

El documento, elaborado por Christian Gortázar (catedrático en Sanidad Animal e investigador del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) y Nicolás Urbani (asesor técnico veterinario de RFEC y ARRECAL, especialista en actividades cinegéticas), avala la necesidad de realizar este tipo de cacerías colectivas (batidas y monterías), ya que el 75% de los jabalíes abatidos en nuestro país se produce en estas modalidades, por lo que una paralización de la actividad en próximos meses por el COVID-19 tendría unas nefastas consecuencias sanitarias (en salud pública y sanidad animal) y ecológicas, y se incrementaría el número de accidentes de tráfico y los daños agrarios.

Ante el reciente brote de PPA  en Alemania (de impacto catastrófico en el sector porcino europeo y mundial) es necesario incidir en el control cinegético como herramienta indispensable en la prevención, lucha, control y erradicación de esta ecopatología.

Además, el informe también demuestra la importancia de los perros para aumentar la eficacia cinegética en las batidas de jabalí: la proporción de jabalíes respecto al número total en cada mancha pasó en promedio de 19% con una sola rehala, a 27% con 2-3 y a 44% con más de 3. Es decir, a más rehalas, mayor eficacia cinegética.

El presidente federativo, Ignacio Valle, ha destacado que, aunque se trate de cacerías colectivas, “el riesgo de contagio es mínimo al desarrollarse al aire libre, manteniendo de sobra la distancia de seguridad y cumpliendo todas las medidas dictadas por Sanidad y las autonomías, y desarrolladas de forma práctica por las Federaciones de Caza. Este documento refuerza nuestra petición al MAPA para que declare la caza como actividad esencial si hay un nuevo Estado de Alarma. Las batidas y monterías de los próximos meses son fundamentales para el control del jabalí. Su suspensión sería un caos a todos los niveles”.

Por otro lado, también se ha trasladado la necesidad de una legislación racional y proporcional en la ordenación de núcleos zoológicos, actualmente en fase de desarrollo por el MAPA conforme a las alegaciones presentadas por RFEC y ARRECAL, muy especialmente en lo referente a establecimientos de perros de caza, como rehalas, junto a diez propuestas para mejorarla eficacia de la caza del jabalí, que puede leerse en el informe que pueden consultarse en el siguiente enlace:

https://www.fecaza.com/images/8fotosypdf/Documento_caza_jabal_RFEC_IREC_v16.pdf