El repentino cese de la jefa de la Oficina Territorial de Trabajo de León, Ana Guerrero, en la tarde de ayer, calificado por sindicatos y empresarios de incomprensible, resulta sorprendente e injustificado, así lo ha afirmado el procurador leonesita en la Junta de Castilla y León, Luis Mariano Santos, quien afirma que no es fácil entender el cese de una persona que cuenta con el apoyo y respaldo de agentes sociales como sindicatos y empresarios y una demostrada profesionalidad y habilidades de negociación en las relaciones laborales.

Se trata de una persona con un bagaje profesional serio cuyo cese levanta sospechas, máxime si tenemos en cuenta otra serie de factores que coinciden, como el reciente nombramiento de la Consejera de empleo, Ana Carlota Amigo, de Ciudadanos. Y es que no solo se da esta circunstancia, se prevé el cese de otros altos cargos de la consejería para regenerar poniendo a los fieles, lo que nos hace preguntarnos si ésta es la regeneración política de la que presume Ciudadanos. Por tanto podríamos estar hablando de un movimiento que busca la reestructuración del servicio público de empleo primando la cercanía a un partido político, en este caso Ciudadanos, sobre la profesionalidad o la experiencia. Algo que en un futuro cercano podría convertirse en un serio problema, pues estamos viviendo un momento en el que la gestión de las relaciones laborales deben de cumplir una serie de requisitos como la seriedad, la justicia y la profesionalidad.

Por eso, desde UPL anunciamos una interpelación en la Junta pidiendo las razones del cese de esta persona.

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